Segunda Oportunidad

Segunda oportunidad que da la ley a una familia de Sevilla

El juez titular del juzgado mixto 5 de Dos Hermanas (Sevilla) ha dictaminado una segunda oportunidad para una familia sevillana fallando la “exoneración de la totalidad del pasivo insatisfecho” a sus acreedores tras arruinarse de buena fe. La ley de Segunda Oportunidad que data de 2015 y que por tanto es un texto legal muy joven en su aplicación en nuestra legislación, permite liberar a particulares y autónomos de sus deudas con la intención de recuperarlos y volver a hacerlos productivos para el erario público y la vida colectiva.

Esta ley no defiende que ancha es Castilla y que vengan acá deudas que ya me las quitarán. Quien así la esté interpretando puede llevarse algún disgusto. Los lectores más quisquillosos habrán notado el apellido “de buena fe” que le he colocado al verbo arruinar. Es decir, que el juez analizará si su ruina proviene de un comportamiento negligente o de una dinámica poco favorable de mercado. En el caso jurisprudencial (es decir, el antecedente) del que estamos hablando, la familia trató de llegar a acuerdos extrajudiciales con los distintos acreedores contraídos y que no pudieron concretarse. No obstante, fueron entendidos como expresión de una voluntad: la de pagar. Esas tentativas de proponer fórmulas de pago, lleguen o no a puerto suponen que la familia acepta tales deudas, que tiene intención de hacerles frente… es decir, que puede suponerse (y de hecho la sala así lo ha supuesto) que si no pagan es porque no pueden, no porque no quieren. Esa buena fe, es la que les ha granjeado la segunda oportunidad que le da el juez a instancias de la precisamente así llamada Ley de Segunda Oportunidad.

El matrimonio, en concurso de acreedores solicitado voluntariamente, pidió el poder acogerse  al “beneficio de exoneración de pasivos insatisfechos” no encontrando oposición por parte del administrador concursal quien en su informe ya había constatado las principales circunstancias que han provocado la resolución del caso.

Con la ley de la segunda oportunidad en vigor, las personas o pequeños autónomos sobreendeudados tienen la posibilidad de llegar a un acuerdo de pago acorde con sus posibilidades. Si ese acuerdo no prosperase, podrá solicitarse en vía judicial el BENEFICIO DE LA EXONERACION DEL PASIVO INSATISFECHO que es lo mismo que decir, la cancelación plena de sus deudas.

SEGUNDA OPORTUNIDAD Y CRISIS

La Ley de Segunda Oportunidad se aprueba en 2015 precisamente como resultado del panorama social español tras la larga y profunda crisis laboral, económica, productiva, financiera… padecida por España desde 2008. Ese periodo de recesión había dejado miles de familias sin trabajo, peor aun, con deudas y deudas a las que no podía hacer frente de ninguna manera porque no tenían trabajo. Un círculo vicioso, no hay trabajo, aparecen los impagos a los que tienes que hacer frente sin tener trabajo. Un agujero cada vez más profundo del que muchas veces no puedes salir, sencillamente necesitas que te saquen.

A nivel social interesa aplicar y dar esa segunda oportunidad. No dejas en la cuneta a familias enteras. Das a mucha gente una razón de vivir que no sea pagar deudas que nunca terminarás de pagar. Más aun, recuperas para la actividad de mercado y económica a miles de consumidores que de otra forma no podrían comprar ni un paquete de pipas. Y como ya saben ustedes, lo importante cuando hay una crisis y tras ella es reactivar la economía, eufemismo de hacer que la gente lleve dinero en el monedero y compre.

BUENA FE

La pareja sevillana que da pie a este artículo, vivió un verdadero calvario. A primeros de mes, solo la entrada en cuenta de todas las deudas absorbía el dinero disponible, de forma que no podían hacer frente a nada más. Y la gente tiene que comer todos los días. A los que les ha ido mal también. Vendieron su casa para liquidar la hipoteca y se fueron de alquiler y otras medidas. Precisamente, ese comportamiento de actuar en aras de pagar a sus deudores les ha valido la tan favorable sentencia.

¿Qué se debe hacer para que un juez considere que hemos obrado de buena fe en materia de segunda oportunidad?

  • Intentar llegar a un acuerdo con los acreedores para aplazar la deuda
  • Fijar un calendario de pago inferior a diez años
  • Pagarla mediante la cesión de bienes.

Todas estas prácticas emiten señales claras al juez de que la intención es pagar y solo la imposibilidad de reunir el caudal económico suficiente lo hace imposible.

La Ley de Segunda Oportunidad permite a particulares y pequeños autónomos quedar exentos de sus deudas para con bancos, entidades de crédito y acreedores varios pero siempre del sector privado, es decir, que no se incluyen las deudas con Hacienda y la Seguridad Social. El erario público no perdona.

Una normativa todavía poco extendida en su uso en España, que merece ser entendida y solicitada por particulares y pequeños autónomos en casos de necesidad y que desde este despacho estaremos encantados de asesorar debidamente.

En resumen:

¿Qué es la Ley de la Segunda Oportunidad?

Un procedimiento legal en España que permite que personas sobreendeudadas liberarse totalmente de las deudas, liquidando sus activos. Su finalidad es permitir a una persona física empezar nuevamente su vida sin la carga de una deuda que nunca podrá pagar y que la lastra definitivamente.

¿Quién puede acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad?

Pueden acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad todos los autónomos, particulares y familias en situación de insolvencia como hemos argumentado en párrafos anteriores, de buena fe.

Nuestra titular, Dña Carmen Díaz de Magdalena, es administradora concursal con experiencia comprobable en decenas de concursos ante instancias de toda España.