Responsabilidad de los administradores

Responsabilidad de los administradores y ¿de alguien más?

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Ya hemos hablado de la Responsabilidad de los administradores en otras ocasiones en este blog. En tantos otros sitios esto ya se ha hecho… Sin embargo, hoy queremos poner nuestra atención sobre un dato novedoso: puede asignarse responsabilidad también a administradores de hecho.

RESPONDER SOLIDARIAMENTE

Tal es el conocimiento que poco a poco vamos teniendo de nuestro ordenamiento jurídico, que a estas alturas ya pocos ignoran el gran riesgo que puede comportar al patrimonio personal el nombramiento como administrador o consejero de una sociedad. Mal haremos si lo ignoramos. Decía la revista emprendedores que

«Los administradores responderán frente a la sociedad, frente a los socios y frente a los acreedores sociales, del daño que causen por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos o por los realizados incumpliendo los deberes inherentes al desempeño del cargo, siempre y cuando haya intervenido dolo o culpa.»

Pero desde el pasado 18 de julio, tampoco pueden dormir tranquilos aquellos administradores de hecho, no nombrados como tales oficialmente. Una sentencia del Tribunal Supremo (núm. 455/2017, de 18 de julio) hacía mención a esa figura, la del administrador de hecho de una sociedad y ampliaba la responsabilidad a este actor de la sociedad.

¿QUIÉN ES ADMINISTRADOR DE HECHO? ¿QUÉ ES ESO?

Ser “de hecho” en nuestro querido castellano, hace referencia a aquella persona/s que, no teniendo una constancia oficial o nombramiento expreso para una tarea o circunstancia, la desempeña como si tal fuera. Por ejemplo, una “pareja de hecho” es aquella que, no estando casada canónica ni civilmente, vive junta y comparte todos los quehaceres de la vida cual si fuese un matrimonio. Todo igual que un matrimonio, pero sin acta matrimonial.

Para el Tribunal Supremo, un administrador de hecho es esa persona que no siendo nombrado en actas administrador ni en documento oficial alguno, realiza funciones de administración en la empresa. Si acudimos al artículo 236.3 LSC (Ley de Sociedades de Capital) veremos que se menciona a «aquel que en la realidad del tráfico desempeñe las funciones propias de administrador, e incluso el que dé las instrucciones de actuación a los administradores de la sociedad». 

Esta persona puede ser un profesional que habitualmente tiene peso en las decisiones administrativas, asesora regularmente al consejo de gobierno sobre cuestiones administrativas… aun cuando no haya sido nombrado ni reconocido como tal.

Aquel asesor en la sombra, el hombre de confianza… Si tiene capacidad en la toma de decisiones tendrá que rendir cuentas también.

Una razón más para que tengamos presente la necesidad de asistir al consejo de un despacho especialista en asesoramiento jurídico a empresas y compliance para garantizar la marcha adecuada de nuestra empresa, especialmente cuando hay dificultades de tesorería.

LA TRAMPA CLÁSICA

Los juristas viven en la calle. Oye y acceden a las conversaciones de los círculos sociales. Tienen amigos, toman copas, los invitan a bodas… Toda la pillería que sabemos en la calle, también la saben los jueces. Así, hemos sabido del Tribunal Supremo haciendo responder solidariamente con el patrimonio a su nombre a la esposa de un empresario a cuyo nombre estaba el 50% de la sociedad y que no figuraba como administradora.

Probadamente, esa mujer tomaba diariamente decisiones de todo orden en la empresa. No ha podido eludirse la acción de la justicia poniendo los bienes a nombre del cónyuge y tratándolo como una persona ignorante de toda la vida de la empresa.

MÁS RESPONSABLES

Pero no acaba aquí la cosa. Además de los administradores formales, además de los administradores de facto, los altos directivos salen a la picota.  Esta es una de las novedades que nos trae en materia de Responsabilidad de los administradores la última reforma de la Ley de Sociedades de Capital. Aquí se indica expresamente que la persona que tenga atribuidas facultades a nivel dirección en materia administrativa podrá responder de las deudas de la empresa. Realmente es importante conocer estos pormenores para el directivo ¿no creen?

De igual forma, se dan muchos casos en nuestro mercado en que una empresa es administradora de otra. Pues bien, esa segunda administradora también deberá responder en la persona jurídica que ha designado para la labor. La reciente crisis económica nos dejó al descubierto un panorama empresarial plagado de casos de corrupción, administraciones desleales, faltas de rigor administrativo, negligencias… y tanto el ordenamiento jurídico como la jurisprudencia española están en pie de guerra contra tales prácticas.

Y en ese sentido, el tipo de deudas al que se tiene que hacer frente, también ha sido objeto de ampliación, ya que se deberá responder solidariamente con el patrimonio personal también ante el acreedor empleado, es decir: los sueldos y las indemnizaciones por despido pendientes. La responsabilidad de los administradores sigue en ascenso.

TIPOS DE RESPONSABILIDAD DE LOS ADMINISTRADORES

En base a la norma que se haya transgredido, podremos encontrar uno u otro tipo de responsabilidad de los administradores:

  • Responsabilidad fiscal: siempre subsidiaria. La responsabilidad del administrador puede hacerle responder con su patrimonio personal de deudas de la sociedad que administra.
  • Responsabilidad penal: la última reforma del Código Penal, con nosotros desde el 1 de julio de 2015 establece para las empresas la obligación de  adoptar y ejecutar modelos eficaces de vigilancia y control para la prevención de delitos, cuyo cumplimiento exime de responsabilidad penal a la sociedad (Modelo de Prevención de Delitos) y por ende, su incumplimiento llevará al escenario perfectamente opuesto. Es lo que ustedes comercialmente conocen como compliance.
  • Responsabilidad mercantil: como ya hemos expresado en las primeras líneas de este artículo.
  • Responsabilidad laboral: se aplica lo dispuesto en la Ley de Sociedades de Capital, tal como hemos visto en este artículo, a la hora de indemnizar por conceptos como salarios, indemnizaciones… o en lo concerniente a la Seguridad Social como podrían ser cotizaciones, mejoras voluntarias, recargos de prestaciones…

En primer o segundo término, dependiendo del caso, los administradores pueden verse abocados a responder solidariamente con su patrimonio por lo que no se hizo conforme a derecho. Contar con un despacho experto en asesoramiento jurídico a empresas y compliance (Plan de Cumplimiento y Prevención de delitos) es vital para tu empresa y su seguridad.

Si deseas una primera conversación orientativa sobre responsabilidad de los administradores y blindar tu empresa y patrimonio ante posibles delitos acaecidos en su seno, ponte en contacto con nuestro despacho:

despacho@diazdemagdalena.com