Inteligencia Artificial

Legislación de las empresas de inteligencia artificial

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La sociedad en la que vivimos nos demuestra a diario que el sector del derecho, la política y en concreto la legislación, debe trabajar de forma constante para adaptarse al mercado actual. Uno de los últimos casos es el gremio dedicado a la inteligencia artificial. Cada vez más las máquinas sustituyen los puestos ocupados hace unos años por personas y esto va en aumento, las nuevas tecnologías están dirigiéndose a las esferas de la robótica dejando un margen de mejora en las leyes reguladoras.

Hasta ahora pedir responsabilidades civiles o penales a una persona estaba tipificado dentro del marco legal en función de la infracción, pero ¿qué pasa cuando es un robot el que está detrás de una acción negligente? ¿Hasta dónde llega la responsabilidad de la empresa que hay detrás?

Algunos ejemplos de sectores que apuestan por la inteligencia artificial

Mercado de la logística y el transporte, lo vehículos autónomos. Este es uno de los sectores más cercanos al público final y que más está apostando e invirtiendo todo tipo de esfuerzos, para que en un breve espacio de tiempo, puedan recorrer nuestras calles los llamados coches autónomos o sin conductor. Los principales salones del automóvil de todo el mundo presentan sus prototipos. Pero ¿afecta esta llegada de alguna forma a nuestra legislación? Lo hace y mucho, a partir de aquí se abren diversos debates que afectan a la creación del software que controlará este tipo de automóviles y que deberán tomar decisiones concluyentes ante situaciones de peligro en las que incluso está en juego la vida de las personas. Y es que, si finalmente se produjese el accidente ¿sobre quién recaería la responsabilidad?

¿Existirá en estos casos un giro de foco y pasará a ser responsabilidad del fabricante del coche o del software que lo gestiona y no del dueño del automóvil? Una situación que afectará también al sector público en el momento en el que los transportes con este carácter circulen por nuestras calles. La Fiscalía señala que habrá que tener en cuenta la responsabilidad patrimonial de la Administración Pública en estos casos.

Mercado de la salud y biotecnología. El sector salud es otro de los que más está apostando por la integración de sistemas de inteligencia artificial en su día a día. Los robots asistenciales y médicos suponen una liberación al personal médico y asistencial que les permitiría dedicar más tiempo al diagnóstico, a una mayor disponibilidad para personas con discapacidad o de edad avanzada, una aplicación directa en labores de rehabilitación y por supuesto una liberación presupuestaria para aplicación en otros campos de la medicina y la investigación. ¿Hasta dónde llegará la responsabilidad del robot en nuestro sistema sanitario?

Propuesta de leyes de la Unión Europea sobre la inteligencia artificial

Ante la avalancha de aplicaciones de la inteligencia artifical en nuestra sociedad, la Unión Europea ya ha realizado seis propuestas de leyes para enmarcar las diversas controversias que pudieran sucederse. Conocemos cuáles son:

 

  • Los robots deberán tener un interruptor de emergencia. La inteligencia artificial, hasta lo que se conoce en estos momentos, no tiene límites, es decir, con desarrollo y entrenamiento puede crecer. Uno de los sectores en los que esto se puede ver es en el mercado de los juegos online donde un robot compite contra un ser humano. Ante el peligro que pudiera ocasionar ese crecimiento “intelectual” la Unión Europea propone una ley en la que se exija la presencia de un interruptor de emergencia que pueda desactivar el modo automático del robot.
  • Los robots no podrán en ningún caso hacer daño a un humano. En la actualidad tenemos leyes que se acercan al capítulo que estamos tratando, por ello desde la Unión Europea se propone una simple adaptación de las mismas. Y es que, lo que parece obvio es que un robot no puede ser creado bajo ningún concepto para hacerle daño a un ser humano o poner en peligro su vida intencionadamente.
  • Las personas no podrán crear vínculos emocionales con un robots. Aunque en la realidad esto es algo muy difícil de controlar, la Unión Europea dentro de sus propuestas quiere recordar en este caso al entorno familiar, los riesgos que suponen la aplicación de la inteligencia artificial en sectores como el de la juguetería o las apps e internet. Debido al actual ritmo de vida y a las horas que los niños pasan sin el control de sus padres, corremos el riesgo de confundir el objetivo para el que un robot cobra vida. Un robot puede dar compañía pero no es un amigo, ni hasta el momento, tiene capacidad de sentir aunque su fisonomía cada vez se parezca más a la humana.
  • Los robots de mayor tamaño deberán tener un seguro obligatorio. Al igual que el sector del automóvil, las empresas encargadas de la creación y distribución de sistemas de inteligencia artificial, deberán contar con un seguro. ¿En qué afecta el tamaño en este caso del robot o sistema empleado? Se entiende que hay una relación directa entre el tamaño y el riesgo que puede ocasionar.
  • Los robots tendrán derechos y obligaciones. Todo este sector está generando el planteamiento y creación de una nueva forma jurídica, que por el momento, nace como personas electrónicas. Un epígrafe que engloba a tres partes fundamentales y activas: la empresa, el programador y el propio robot.
  • Los robots deberán pagar impuestos. El aumento de la presencia de sistemas de inteligencia artificial en nuestro día a día provoca un impacto directo en los puestos de trabajo, algo que los diferentes estados no podrán soportar. Por ello y a pesar de las voces en contra, la Unión Europea propone el pago de impuestos de estas personas electrónicas e incluso que realicen su renta, porque su presencia también supone una generación de beneficio.

 

 

El Colegio Oficial de Abogados de Madrid acaba de crear una sección para el tratamiento y desarrollo del tratamiento legal aplicado a la inteligencia artificial y a las empresas que lo aplican en su labor o que son creadoras de la misma. Por ello desde el despacho Díaz de Magdalena, os proponemos consultar a los profesionales legales acerca de la actividad que estáis desarrollando en material de inteligencia artificial o la aplicación que está tiene o puede llegar a tener en el día a día de vuestro negocio.