La ley protege la intimidad del empleado

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La parcela de la intimidad de una persona ha adquirido gran protagonismo en los últimos años. La protección del honor y la intimidad es una de las batallas mejor libradas en los últimos años. Pero, qué pasa con la intimidad del empleado dentro del entorno laboral. A continuación os desvelamos las líneas que ha establecido el reglamento dentro de supuestos concretos.

La intimidad y las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías han supuesto una auténtica revolución dentro y fuera del mercado laboral. En la actualidad no solo es imprescindible su conocimiento y uso para desarrollar un amplio número de tareas profesionales, también se han convertido en un auténtico escaparate para descubrir talentos, lanzar un proyecto, encontrar fondos y descubrir a la persona que hay detrás de un curriculum ante una contratación, entre otras muchas finalidades.

Por todo ello la línea que separa el ámbito personal y profesional es en mucho casos de extrema delgadez. Ser conscientes de esta realidad y publicar con una reflexión previa de la información que estamos compartiendo puede ser un seguro de vida también ante la búsqueda o promoción en un puesto de trabajo.

El correo electrónico dentro del ámbito profesional  

El uso del correo electrónico es uno de los principales métodos de comunicación entre empresas y trabajadores, empresas y clientes, empresas y proveedores y un largo etcétera. Establecido en un ordenador personal, en un móvil o en cualquier otro dispositivo, algunas empresas han comenzado a pedir visualizaciones de la información que se intercambia a través de este vehículo. Aunque es cierto que la entidad puede solicitar la lectura de determinados correos electrónicos, el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en Estrasburgo, se ha pronunciado sobre esta situación, con una sentencia firme que genera jurisprudencia al respecto. Las empresas no podrán leer los mensajes de correo electrónico de sus empleados sin ser avisados previamente y siempre que estos respondan a un sistema de control determinado. Una decisión que afecta por igual a todos los estados miembros de la Unión Europea.

¿Significa esto que una empresa no puede despedir a un empleado por el uso del correo electrónico? Rotúndamente no. El empresario no podrá vigilar indiscriminadamente a sus empleados pero sí que podrá exigir el uso del correo electrónico dentro de su horario laboral solo y exclusivamente para fines profesionales realizados con la propia empresa. Así mismo esta sentencia abre la puerta a otros mecanismo de control para evitar un uso negligente de las nuevas tecnologías.

Pero, ¿qué dice el Estatuto de los Trabajadores?

Artículo 18

“Sólo podrán realizarse registros sobre la persona del trabajador, en sus taquillas y efectos particulares, cuando sean necesarios para la protección del patrimonio empresarial y del de los demás trabajadores de la empresa, dentro del centro de trabajo y en horas de trabajo. En su realización se respetará al máximo la dignidad e intimidad del trabajador y se contará con la asistencia de un representante legal de los trabajadores o, en su ausencia del centro de trabajo, de otro trabajador de la empresa, siempre que ello fuera posible”.

Artículo 20.3

“El empresario podrá adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales, guardando en su adopción y aplicación la consideración debida a su dignidad”.

Ataque a la videovigilancia empresarial para proteger la intimidad de los empleados

Algo parecido ocurre con el uso de cámaras de vigilancia dentro de las empresas. Aunque la mayoría de ellas están establecidas para un uso exclusivamente de seguridad, muchas empresas hacen uso de ellas para vigilar a sus empleados. Esta tendencia acaba de ser limitada, al igual que ha pasado con el uso del correo electrónico, en el ámbito profesional. La empresa deberá comunicar de forma previa a sus trabajadores la existencia de esas cámaras y su uso.

Tecnologías wereables frente a la intimidad del empleado

Como ya hemos comentado las nuevas tecnologías permiten controlar hasta el detalle a los empleados de una empresa, pero ¿dónde está la línea? Ya se han abierto debates, emprendidos por los sindicatos sobre el control legal de este tipo de herramientas. El uso de ellas distorsiona en muchos casos la imagen de la persona y la relación que esta tenga con su entorno profesional, concretamente con sus superiores, algo que afectará directamente sobre la continuidad en el puesto, al remuneración, el trato…

En la actualidad existe un vacío legal basado en la falta de anticipación ante un mercado que se ha digitalizado.

Espionaje industrial y sustracción de datos confidenciales

Pero aún se puede dar un paso más, qué pasa cuando quien viola la intimidad de una empresa y sus empleados es otra empresa. Es entonces cuando nos encontramos ante un caso de espionaje industrial, que aunque a simple vista, parece que poco tuviera que ver con la realidad del día a día, en el entorno de las empresas tecnológicas se dan con demasiada frecuencia.

La sustracción de datos se hace de forma ilegal y el valor de las pérdidas para la empresa es incalculable en muchos casos. Siempre hemos sabido que la información genera mucho poder y detrás de este, se suele encontrar grandes cantidades de dinero, por ello es tan apetecible su robo. Aunque se puede comenzar realizando una denuncia en los organismos correspondientes, desde este despacho aconsejamos lo hagan de la mano de un profesional. Hay mucho en juego y un paso en falso podría ralentizar o perderse por el camino equivocado.