Intereses abusivos

Intereses Abusivos. Cuidado con el dinero rápido.

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Intereses Abusivos | La reciente crisis económica, ha hecho crecer en España el mercado del dinero rápido. El crédito fácil, aquel que hundió la sanidad bancaria hasta límites históricos, crecía sin parar paradójicamente. La explicación hay que buscarla en que, si bien los bancos y cajas, muchos de ellos coqueteando permanentemente con el rescate, se vieron obligados a elevar sus requisitos mínimos para conceder un crédito tratando de evitar las inversiones de riesgo no es menos cierto que la gente, seguía necesitando créditos para poder hacer frente al electrodoméstico que se rompe, el coche nuevo que hace falta, el negocio que se va a montar ya que no se encuentra trabajo por cuenta ajena… Es decir, que crédito no daban los bancos, pero la demanda de estos seguía estando vigente. Como todos sabemos, un mercado de demanda es una perita en dulce ya que significa ventas seguras por haber más clientes ávidos de comprar que oferentes del producto o servicio.

El resultado ya lo conocemos. España asistió en los últimos 5 años a la aparición de todo un aglomerado de empresas que ofrecían créditos fáciles, dinero ágil, crédito sin espera, dinero sin condiciones y demás ocurrencias del marketing… y que escondían detrás en muchas ocasiones intereses abusivos posibles. Sus destinatarios, millones de españoles necesitados de alguien que les diera dinero ahora que los bancos ya solo lo prestaban a quienes no lo necesitaban. De la necesidad de los clientes interesados, y solo desde ahí, se puede comprender que se acepten créditos que se cobran con una tasa de interés que a veces supera los límites de la cordura.

Tipos de interés abusivos están ahogando económicamente a muchas familias en dificultades económicas, que es su día acudieron a ese préstamo rápido y que ahora ven que tienen que devolver mucho más dinero del que pidieron. Esta gente necesita urgentemente un abogado experto en derecho bancario.

Expuesto lo anterior, usted lector se puede estar preguntando ¿qué tiene esto que ver en un blog jurídico? ¿por qué me iba a interesar? Pues bien, esta realidad salta a nuestro blog porque está aflorando un buen número de sentencias relacionadas con esta cuestión, la de los intereses abusivos y que merecen un capítulo dentro del derecho bancario del que nuestro despacho es especialista. Estas sentencias están considerando abusivos determinados tipos de interés que se están reclamando por parte de las entidades de crédito rápido a personas que han presentado dificultades para responder al pago de las cantidades.

Intereses Abusivos. La historia.

Vamos a explicarlo más despacio. Supongamos un padre de familia X. Este señor necesita con urgencia un crédito para que su hija pueda ingresar en los estudios universitarios que desea cursar fuera de su ciudad. El banco, negaba el crédito por su condición económica, estudio de riesgo etc. No estaba el crédito pero sí seguía estando la hija y su capacidad para obtener una titulación universitaria. X llama a una empresa de crédito sin explicaciones, firma el contrato y su hija accede a su sueño. X no factura lo suficiente, su pequeño negocio no deja un rendimiento capaz de llevar un plato a la mesa, pagar la hipoteca, vestir a la familia… y cumplir con la empresa de crédito al consumo. Empiezan las llamadas, las cartas… los intereses de demora se acumulan… llega la demanda del juzgado. Como norma general, tenemos que ser capaces de hacer frente a los compromisos de pago que contraemos. Distinto es, que muchos magistrados empiezan a mirar con recelo el mercado del crédito fácil y a emitir sentencias donde consideran abusivos por usura algunos tipos de interés presentes en esos contratos de préstamos monetarios.

En España, contamos desde hace 108 años con Ley de Represión de la Usura (LRU) de 1908. En su artículo primero nos dice que “Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquel leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales”.

Para nuestra letrada titular, Dña. Carmen Díaz de Magdalena experta en derecho bancario la situación es clara «La crisis ha obligado a muchas familias a buscar fórmulas de financiación alternativas ante la negativa de los bancos a ofrecer crédito. De aquí se han podido nutrir empresas que ofrecen dinero rápido, sin condiciones aparentes, sin requisitos ni evaluación de riesgos a cualquier persona. Un negocio que asume tanto riesgo solo es viable desde un tipo de interés altísimo donde el cumplidor puede paliar las pérdidas de los riesgos que se consuman y donde el que no consigue pagar padece unos intereses de demora igualmente abusivos.»

La defensa de las personas que padecen estas demandas por cantidades desorbitadas se puede argumentar desde dos frentes como explica Carmen Díaz de Magdalena «Atendiendo por ejemplo a la Ley de Represión de la Usura, en estos casos los jueces posan la atención sobre dos variables: en primer lugar hay una situación angustiosa, desesperada… que lleva al firmante a claudicar ante unas condiciones que en circunstancias normales jamás habría pactado. En segundo lugar, hay un interés verdaderamente desproporcionado que no guarda relación con el interés normal del dinero siendo muy superior.»

El Tribunal Supremo, que ya se ha pronunciado en la materia, es decir, que ya ha generado jurisprudencia, nos dice que, tomando como referencia el artículo 1 de la LRU (párrafo que os destacamos en otro color) para que un crédito se considere usurario solo es preciso que se de un interés muy superior al normal y desproporcionado con las circunstancias del caso y matiza expresamente que no es necesaria ninguna otra condición de las que señala el artículo aunque de haberla se podría esgrimir. Corresponde al Banco de España indicarnos cuáles son esos tipos de interés normales en cada momento. Desproporcionado con las circunstancias del caso significa que la entidad de crédito debe argumentar de forma probada y válida la necesidad de tales intereses tan elevados. Al final, el Tribunal Supremo nos está diciendo que no podemos ampararnos en el alto riesgo por impago que se da en los créditos al consumo para gravar tales intereses porque si ese ciclo no se detiene estaremos contribuyendo de nuevo al sobreendeudamiento del consumidor y llamando a gritos a una nueva recesión.


Si usted solicitó un crédito de consumo, puede estar siendo víctima del pago de intereses abusivos muy superiores a lo normal.  Si tiene concedido un préstamo al consumo contacte con nosotros y lo estudiaremos. La primera consulta es gratis. Asegúrese de no estar pagando más de lo que la ley exige con intereses abusivos.
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