Información sanitaria de hijos a padres divorciados

Información sanitaria de hijos a padres divorciados

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España ha visto cambiar su modelo familiar en las últimas décadas de manera vertiginosa y con él muchos sectores se han visto obligados a adaptar su forma de trabajo. También las leyes se han transformado imponiendo nuevas medidas para proteger al menor y al mismo tiempo igualar, en los casos posibles, la información que reciben ambos progenitores en su entorno más inmediato como puede ser el centro educativo o su seguimiento médico.

Desde esa perspectiva se ha abierto un debate en los últimos tiempos de gran importancia para aquellas personas que se encuentren en una situación de este tipo ¿en quién reside la obligación de la información? Hay dos posibilidades principales en la forma de ver crecer a los hijos, siendo un miembro activo de su desarrollo o tomando un papel pasivo al respecto. En este segundo caso, muchos profesionales se han visto obligados a ejercer un papel protagonista en la vida del menor, y ahora el sector legal se pronuncia al respecto. Es la ley la que pone de manifiesto la obligación que tienen ambos progenitores de informarse entre ellos de los aspectos más fundamentales, pero también más cotidianos de la vida del hijo que tienen en común.

Uno de los aspectos más importantes al respecto es el de su salud y en este sentido su médico de cabecera no tiene ninguna responsabilidad sobre la información que reciben los padres. Por este motivo en ningún caso deberá realizar informes periódicos que comuniquen a las partes el estado de salud de sus hijos, así como los reconocimientos o visitas que se han realizado durante el periodo que recoja dicho informe, sino que serán ellos mismos los que tengan que comunicarse entre ellos los últimos cambios o visitas. En el caso de que la relación no sea cordial podrá solicitarse de forma expresa comunicaciones especiales al centro de salud y al profesional sanitario a cargo del expediente. Desde el Despacho Díaz de Magdalena, aconsejamos atar y contemplar de forma explícita todos los cabos de la futura relación parental cuando estos deciden emprender cada uno por su lado su camino. Por ello ofrecemos un asesoramiento especializado, ya sea individual o conjunto, incluso desde el momento en el que se está planteando la posibilidad de poner fin a la relación. En cualquier caso es un tema serio que debe tratarse con la importancia que merece, pero si además existen hijos, es vital protegerlos y facilitarles su día a día.   

 

La ley exime de la obligación de la información sanitaria al profesional  

El equipo médico se ha visto desvinculado de este tipo de obligación informativa tras un estudio con casi un centenar de casos que se ha llevado a cabo en los últimos cinco años y que ha puesto de relieve la falta de conocimientos legales del profesional de la salud, para tratar este tipo de información delicada, que en ocasiones se convierte incluso en un arma arrojadiza entre los padres. Saber qué debe ser comunicado y qué no a unos padres divorciados, cuya relación y estado de la misma al mismo tiempo desconoce, no forma parte de los requisitos que un médico debe tener a la hora de reconocer a los hijos.   

 

¿Influye la forma de separación de los padres en la información sanitaria?

Existen diversas fórmulas en las que se establece el tipo de relación y responsabilidad que se ejerce sobre los menores en el momento de una separación. Podremos hablar de patria potestad y guardia y custodia. Mientras que la primera de ellas establece una igualdad entre ambos progenitores hasta que el menor cumpla la mayoría de edad, o una de las tres partes fallezca (siempre que un juez no determine de forma explícita alguna característica concreta dentro del reparto), la segunda de ellas incide sobre las diferencias dictaminadas por un juez sobre la relación que tendrá con sus respectivos casos. En ambos, se establece una obligación de conocimiento del estado de salud de sus hijos, a través de la información que los padres deben facilitarse. La ley lo recoge de forma explícita de la siguiente manera:

“La ley indica que ellos tienen el deber de mantenerse mutuamente informados sobre la salud de sus hijos como adultos responsables y en beneficio del menor; el progenitor que oculte o no suministre al otro la información estaría actuando en contra del legítimo interés del menor y por tanto, el no informado puede acudir a la autoridad judicial”  

En el caso de incumplimiento por parte de alguna de las dos partes podrá presentarse el requerimiento correspondiente en un juzgado. En estos casos aconsejamos acudir a un letrado que guíe y asesore en todo momento de los pasos a dar, la documentación al respecto que debe ser presentado así como los plazos que deben cumplirse.

 

Acciones médicas que se excluyen de la información sanitaria consensuada

Los primeros años de vida de un niño están repletos de visitas médicas rutinarias que no suponen un consentimiento bilateral. Ejemplo de esto es el cumplimiento del calendario de vacunación para el que solo con la autorización de uno de los progenitores es suficiente para aplicarle al menor el tratamiento. Cuando este tipo de procesos o tratamientos, exceden lo puramente rutinario, deberán ser conocedores los dos padres y contar con el consentimiento de ambos. En el caso de tener puntos de vista diferentes al respecto, no será el profesional médico la persona a la que trasladarle el problema, o pedir la solución del mismo, será en este momento cuando deba de acudirse a un juez.  

El derecho de la información está para al alcance de todos los progenitores y por ello debe ejercerse y respetarse de forma escrupulosa principalmente por el bien del menor. Si necesita consultar su caso póngase en contacto con nosotros Despacho Díaz de Magdalena.