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Hipotecas: Un juez bilbaíno libera a unos padres y avalistas de asumir la hipoteca de su hijo

Hipotecas: de nuevo una sentencia llamativa relacionada con una sala que enmienda la plana a una entidad financiera. En esta ocasión, apunta a un frente inexplorado, diferente a lo visto antes y que por tanto supone una pequeña “revolución” ya que sienta jurisprudencia. En Derecho, jurisprudencia se define como el «Conjunto de las sentencias, decisiones o fallos dictados por los tribunales de justicia o las autoridades gubernativas.» Tiene una importancia extraordinaria porque traducido al lenguaje, podríamos comparar jurisprudencia con precedente. Cuando vamos a defender nuestros derechos ante un tribunal, la jurisprudencia a nuestro favor tiene gran importancia, porque cuanta más exista más precedentes de jueces dándonos (o quitando) la razón en causas similares en lugares y tiempos distintos encontraremos.

De nuevo en materia de hipotecas, en Bilbao, esta misma semana, un juez ha dado la razón a unos padres, que figuraban como avalistas del préstamo hipotecario de su hijo, exonerándoles de tener que pagar dicho aval. ¿Cómo lo han conseguido? El juez consideró poco transparente (una vez más la transparencia en las hipotecas) la información ofrecida por el banco en el momento de la contratación del préstamo. Con esta opinión, el juez ha decretado la “nulidad radical de la cláusula”.

Sienta jurisprudencia de forma que como hemos explicado puede servir a otras familias en la misma situación.

El argumento esgrimido en la sentencia es que los avalistas, los padres y también un hermano del prestatario [persona que toma algo a préstamo, especialmente dinero]; no conocían perfectamente el alcance de aquello que estaban firmando. Es decir, considera que el banco no informó transparente y esmeradamente a los avalistas de las consecuencias posibles de lo que estaban firmando. Se asumía por tanto (siempre en opinión de la sala) un compromiso cuyos términos exactos se desconocían. En vista de esta perspectiva de abusividad, surge la nulidad.

HIPOTECAS Y AVALISTAS. CIRCUNSTANCIA HABITUAL

Conceder un préstamo anclado a un avalista es bastante habitual en las hipotecas españolas. Que los padres sean los avalistas es todavía más normal ¿a quién mejor que a papá y mamá vamos a acudir? Por lo tanto, esta sentencia puede tener afectación a miles y miles de familias que tengan una situación similar. De ahí su importancia y que haya saltado a los medios de forma profusa.

Según fuentes cercanas al caso, el 80% de las hipotecas entran dentro de este mismo supuesto y cuando hay dificultad de pago, el banco interviene contra el patrimonio de los avalistas. El guarismo que apuntamos dice que de cada cinco hipotecas, cuatro se conceden bajo condición de aportar avalista o avalistas. No hace falta recalcar más el valor numérico e importancia de dicha sentencia en lo que a sentar un precedente significa. Probablemente, al calor de esta sentencia aparezcan otras muchas demandas por la misma causa.

EL CASO CONCRETO

Si de recurrir a dicha jurisprudencia se trata, consideremos detenidamente el caso de este ciudadano de Euskadi que ha visto cómo el Tribunal le daba la razón ante la entidad bancaria. Ello nos llevará necesariamente a una mejor comprensión del caso.

ORIGEN

El prestatario, pidió una hipoteca Blue Joven al BBVA en el año 2005. La entidad exigió a cambio de la hipoteca y como garantía del préstamo, la presentación de avalistas, para lo cual el joven contó con el aval de sus padres y de sus hermanos. Sus ingresos se han definido en prensa como modestos y carentes de estabilidad.

EL PROBLEMA

El hipotecado, comenzó a tener problemas para hacer frente al pago de su hipoteca. Entonces el banco contacta con los padres y les hace advertencia de que podrían embargar su vivienda de persistir el problema. El padre, con el susto ya metido en el cuerpo empezó a hacer frente al pago de la hipoteca de su hijo.

RESOLUCIÓN

El  Juzgado de Primera Instancia número 11 de Refuerzo de Bilbao se manifestó en contra de esta medida porque a su entender, el banco no facilitó a los avalistas suficiente información (o no supo/pudo acreditarlo), de forma que éstos, no sabían qué estaban firmando con total exactitud.  Uno de los empleados del banco, compareciente en la causa, no atinó a explicar el contenido y alcance de las cláusulas ¡ni siquiera él mismo! y por lo tanto, poco pudo clarificar a los firmantes en el momento de la celebración de la firma. Si el propio empleado de la oficina no conocía a fondo los términos que contiene el contrato, del hilo al pavilo ¿cómo iba a poder explicarlo de forma totalmente clara a los firmantes?

Y aquí nos dice la sentencia:

“quedando constatada la falta de cumplimiento de los deberes de transparencia”, solo cabe concluir que, “los consumidores llevaron a cabo un pacto con la entidad financiera que, indudablemente no hubieran aceptado de haber sido tratados de una manera leal y equitativa, que les hubiera permitido conocer las consecuencias económicas y jurídicas del contrato”

En base a esto, la cláusula no puede operar porque es abusiva. La doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea es muy clara en los últimos meses. Si es abusiva, es nula.

¿QUÉ OPCIONES QUEDAN AL BANCO? 

Podrá seguir reclamando al firmante su compromiso de pago de la hipoteca (eso no está en cuestión) pero no a los avalistas. El padre ya no tiene que pagar para no perder su propia casa. Probablemente el banco recurrirá la sentencia, pero juega muy en su contra que el empleado no conociese ni conozca los términos exactos del contrato. Eso sigue estando ahí.

Conclusión: en España existe un número mayoritario de hipotecas que se firman presentando avalista/s. Hasta ahora, si el prestatario no hacía frente al pago de la hipoteca, a los avalistas les tocaba apoquinar y callar. Ahora, pueden sacar este precedente y si las condiciones técnicas son similares (no se puede aclarar que fueron perfectos conocedores de lo firmado) tendrán derecho a ser tratados igual que esta familia. Pero atención, esto por sí solo no significa que todas las hipotecas con avalista tengan nulidad para esa condición.  Se deben dar las condiciones técnicas iguales.