Abogado experto en parejas de hecho

Parejas de hecho: Derechos y obligaciones

Share on Facebook0Share on Google+2Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn4Pin on Pinterest0

Las parejas de hecho son una de las formas de convivencia habituales en nuestro país. Desde un punto de vista histórico, como fenómeno social es algo reciente y también legislativamente (la primera normativa autonómica sobre la materia data de 1998). Quizá por ello, persista cierto desconocimiento, mitos, dudas y lagunas en torno a los derechos y obligaciones que contraen las parejas de hecho. Y es que como toda forma de convivencia en nuestra sociedad, también esta, la de las parejas de hecho debe ser regulada por la ley para establecer límites y puntos de común acuerdo. En este artículo, vamos a explicar qué es una pareja de hecho y cuáles son los aspectos legales más interesantes a tener en cuenta.

Qué son parejas de hecho

Una paParejas de Hecho. Derechos y Obligacionesreja de hecho es aquella convivencia que nace de la unión estable entre dos personas que no están unidas por matrimonio. Han de ser mayores de edad o menores emancipados.

El paulatino desarrollo legal que sobre esta materia se está dando en las Comunidades Autónomas españolas y a nivel general, supone un reconocimiento jurídico para aquellas personas que desean establecer una convivencia sin necesidad de pasar por el registro civil.

Sin embargo, para poder acceder a los derechos y obligaciones que la ley contempla para las parejas de hecho, se debe acreditar tal condición.

¿Cómo puede acreditarse la existencia de las parejas de hecho? Tal y como nos explica nuestra letrada titular, Dña. Carmen Díaz de Magdalena «Al no existir un documento público, como en el caso de las parejas que se unen en matrimonio (bien sea mediante matrimonio civil o canónico) las parejas de hecho tienen que dejar constancia de la realidad de su convivencia. Para ello pueden valerse de documentos como por ejemplo una declaración de convivencia ante notario (donde además pueden aprovechar para dejar establecidos los acuerdos económicos de la convivencia o de una futurible ruptura) o un contrato privado de parecidas características. Luego hay otros elementos muy habituales de la vida diaria que pueden avalar esa condición de parejas de hecho: el registro en el padrón; una cuenta corriente de titularidad compartida; contratos de arrendamientos con terceros; hijos comunes… Cuando la convivencia es real, existen muchas formas de acreditarla tal como siempre decimos a los clientes en nuestro despacho» nos apunta Carmen.

Aspectos legales a tener en cuenta

Como hemos visto, cada pareja determina cómo va a ser esa relación en el ámbito económico. En este capítulo todos los expertos coinciden en señalar la importancia de contar con un abogado experto en parejas de hecho para alcanzar los mejores términos en el acuerdo. Esto es así porque al no existir ninguna pauta de inicio, sino que cada pareja puede organizarse a su mejor entender, habrá que analizar cada caso detenidamente.

Ya no solo es que cada pareja es un mundo, sino que a nivel legal también hay matices. Como nos explica Carmen Díaz de Magdalena «En el caso de las parejas de hecho tenemos una base común a nivel legal, pero luego, varía mucho su normativa según cada comunidad autónoma. Por ejemplo, en Navarra o Cataluña, la normativa vigente para las parejas de hecho tiene una consideración muy parecida a la de los matrimonios, pero en otras comunidades difiere más.»

Si tenemos en cuenta que las relaciones económicas entre ambos miembros de la pareja se tienen que regular, he aquí la importancia de definir claramente cómo. Un matrimonio, puede articular sus relaciones económicas mediante tres regímenes: gananciales, de participación y separación de bienes. No hay más. Sin embargo las parejas de hecho pueden definir “a medida” cómo se van a articular sus bienes y titularidades mientras que dure su relación. Este acuerdo al que llegan, se puede dejar por escrito en un contrato firmado por ambos. Cuando no exista ese acuerdo de regulación económica de la pareja por escrito, cada uno de los miembros de la pareja deberá acreditar su derecho sobre cada uno de los bienes.

Cuando termina la convivencia por cualquier causa, nos encontraremos ante la resolución del régimen económico que haya imperado en esa unión durante el tiempo que duró. Como casi siempre, se puede hacer de dos maneras: amistosa (mutuo acuerdo) ó contenciosa (ante el juzgado). El objetivo, en ambos casos es disolver esa relación y atribuir a cada uno los bienes que le correspondan o que se acuerde que le correspondan. Una vez más, lo más prudente es contar con el consejo de un abogado para anticipar las opciones y consecuencias de cada forma (amistosa/contenciosa) y elegir la que mejor se adapte a nuestra necesidad. Sorprende, en el diálogo con muchos letrados, el número de rupturas amistosas que cuando ponen sobre la mesa la titularidad de según qué bienes derivan en contenciosas. Por tanto, nuestro consejo es consultar con un abogado ante una situación de disolución de la pareja de hecho y de su régimen económico.

Qué pasa con la vivienda en común

Como decíamos, uno de los aspectos que más controversia genera siempre es el de la vivienda que dio cobijo a la convivencia. ¿Qué pasa con ella cuando cesa la convivencia? Acudimos a la opinión de Carmen Díaz de Magdalena en su calidad de abogada, mediadora y experta en derecho de familia, civil… «Una vez más, lo importante es qué está acreditado y qué no. Lo primero es saber si la vivienda es de uno de los dos o de ambos. Si es de uno de ellos, hay que observar si se adquirió antes o después de la unión. Si se adquirió antes, lo normal es que el cese de la convivencia la destine a su propietario aunque si hay hijos comunes y la custodia recae sobre el que no es propietario, es posible que una sentencia judicial destine su uso y disfrute a los menores y su progenitor custodio, pero sin concurrentes como éste, lo normal es que la vivienda sea para el propietario que la adquirió antes de la convivencia. Si un único propietario la adquirió durante la convivencia, se le considera propietario a él/ella salvo que en escritura pública se haga constar que se adquirió para los dos, aunque solo uno la pagó. Si no se acredita mediante Escritura Pública, la vivienda es del propietario.»

Existen muchos otros elementos a considerar: pensión de alimentos; arrendamientos de viviendas; pensiones de viudedad; convivencia con los hijos… Es inviable contemplarlos todos en un solo texto. Lo que en cualquier caso queda claro es que la relación de parejas de hecho, a nivel legal, es muy compleja. Ciertamente que el amor no necesita de un papel para vivirse, pero a nivel jurídico necesita de muchos para obtener una relación de convivencia suficientemente regulada. Son muchos los aspectos que hacen compleja la articulación de una pareja de hecho desde el punto de vista legal y por ello se necesita de un abogado para recoger el mejor consejo y tomar las mejores decisiones para bien de los miembros de la pareja.


Nuestra letrada titular, Carmen Díaz de Magdalena atenderá sus consultas al respecto en el e-mail de contacto. Si quieren hacer alguna consulta (la primera consulta es gratuita) pueden también utilizar el formulario de contacto que hay en la columna a la derecha de su pantalla o concertar una cita telefónicamente.

Gracias.