Despacho de abogados en Madrid

Elegir el abogado adecuado: parte II

Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Pin on Pinterest0

En el Despacho Jurídico Díaz de Magdalena queremos ayudarte a elegir bien a tu abogado. Por eso la semana pasada y esta, hemos dedicado nuestro artículo semanal a darte pistas sobre aquellos detalles que debemos observar antes de elegir un despacho u otro, un abogado u otro.

Como te dijimos, para tomar una decisión con el menor margen de error posible, necesitamos recabar información de forma previa. A más información, menos margen de error. Y la forma más directa de tener información es sondear al abogado. Hacerle las preguntas clave. Sí, él mismo será nuestra fuente, tampoco vamos a contratar un detective para averiguar quién es el más adecuado. Nos costaría más el collar que el perro.

Por eso, siendo ese el cauce lógico de nuestra indagación, el éxito de nuestra misión se basará en hacer las preguntas adecuadas. Ya dimos algunas de ellas en nuestro artículo de la semana pasada y ahora completamos con otras igualmente necesarias para completar la labor de preselección y elegir con éxito.

En la primera parte de nuestro artículo, ya habíamos preguntado al letrado por su experiencia en casos similares, sus costes, los derroteros que veían que podría tomar nuestro caso… ahora es turno para hablar de su estrategia. Queremos saber cómo nos va a asesorar y defender.

¿Qué estrategia proponen?

Los abogados deben describirnos las posibles maneras de manejar nuestro caso y después, explicarnos por qué han elegido una estrategia en concreto, incluyendo los pros y los contras de la misma. Es importante que sepamos qué va a ser de nosotros a lo largo del proceso. No vayamos como autómatas. Comprendamos hacia dónde vamos incluso aunque otro nos lleve de la mano.

¿Hay posibilidad de una mediación amistosa?

Cada abogado debe proponernos como sus clientes que somos/seremos, la posibilidad de una resolución negociada para nuestro caso. De forma realista, de acuerdo, sin falsas espectativas, de acuerdo, pero nunca litigar por litigar. Antes del juicio, estudiemos las posibles resoluciones amistosas. Desconfía del contencioso a toda costa sin alternativas salvo en casos muy flagrantes.

En asuntos penales, por ejemplo, podemos lograr una buena negociación. En los casos civiles, nuestro abogado podría proponer la mediación, un proceso de negociación de liquidación que involucra a un tercero neutral. Otras veces, el arbitraje podría ser una opción. El arbitraje -utilizando un servicio privado para resolver una disputa- es una forma menos formal, menos costosa y más rápida de tomar una decisión en algunos asuntos civiles.

Como vemos, hay muchas opciones a considerar. Cuantas más nos presente el letrado antes de decidir, mejor estará siendo su candidatura para que lo elijamos.

¿Cuánto durará este caso?

Como dijimos la pasada semana, el abogado no es adivino. Al explicar la estrategia de caso, su abogado puede darle una estimación de cuánto tiempo tardará en llegarse a una resolución. Pero será una estimación. Tengamos en cuenta que el abogado no controla el ritmo del proceso y justamente es por eso que no puede hacer promesas acerca de cuándo terminará.

¿Cómo nos comunicaremos con este abogado?

Sepamos cómo de accesible será la relación con nuestro abogado. Intercambiemos datos de contacto y establezcamos los tiempos en que se nos comunicarán avances, podremos hablar con el letrado y hacerle llegar nuestras preguntas, dudas… Tampoco es cuestión de llamar todos los días al abogado —Cómo va lo mío— El mero hecho de contratar un abogado no hace que nos pertenezca. Tiene más clientes que atender. Normalmente, debemos acordar que cuando haya cualquier novedad nos informará puntualmente. También podemos llamarle cada viernes para ver si hubo avances esa semana. Pero no agobiar y dejar trabajar respetando tiempos forma parte de ser un buen cliente.

¿Qué tengo que aportar yo?

Es muy importante que sepamos qué debemos y no debemos hacer para ayudar al abogado. A menudo podemos ocuparnos de proporcionar documentos e información de antecedentes. Sin embargo, su abogado generalmente le dirá qué necesita, que no debe hablar con testigos… Dialoguemos sobre cómo podemos ayudar y asegurémonos de seguir las instrucciones del letrado. Después de todo, somos los primeros interesados en que su trabajo salga bien.

¿Quién llevará mi asunto dentro del despacho?

Nuestro abogado al que estamos escrutando, a menudo será parte de un bufete de abogados con asociados menores y paralegales. Deberíamos tener claro y por tanto, ocuparnos de saber quién trabajará en nuestro caso y en qué capacidad. Son muchos los clientes que se enojan cuando acuden a una firma por el prestigio del apellido titular de la cabecera del despacho y luego ven que ese “letrado estrella” nunca vio su expediente y apenas sabe si fue su cliente.

Su abogado puede ahorrarle dinero delegando tareas rutinarias a empleados de la empresa que cobran una tarifa por hora más baja. Sin embargo, su abogado debe participar en todos los aspectos clave y las decisiones de su caso, o debe explicar por qué un colega puede manejar una parte importante de la cuestión con garantías. Hay qie ser profesionales ante todo. Los despachos enormes no suelen decirle que “fulanito de los palotes” pertenece al sector diplomático y de relaciones de la firma y que se debe a él y que jamás pondrá su excelso expediente como jurista a su servicio.

Estas preguntas son que hemos venido apuntando durante la pasada semana y la presentes son vitales para elegir bien nuestro abogado. Dependiendo de los hechos y circunstancias de nuestro caso, inevitablemente se nos ocurrirán muchas otras. Pregunta. Los abogados deben ser tan buenos en responder a las preguntas de los clientes como lo son al hacerlas a estos. Así lo creemos al menos en este despacho.

Si un abogado va muy rápido, responde con evasivas o nos hace sentir que nuestras preguntas son tontas, ingenuas, irrelevantes… probablemente nos toque seguir buscando por otro despacho.

Hacer las preguntas clave al principio de nuestra relación con el despacho o abogado que elijamos aclarará mucho el panorama en que se desenvolverá esa relación y cuán exitosa será. Sentará las bases en las que ambos, letrado y cliente estaremos conformes y de acuerdo y la relación fluirá sin fricciones.

Si deseas realizarnos alguna pregunta, lo puedes hacer en el correo despacho@diazdemagdalena.com o acudiendo a nuestros datos de contacto. Estaremos encantados de responderte.