El proceso de desinversión en una empresa

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Con frecuencia hablamos de mercados, negociaciones, nuevas inversiones pero, qué pasa con las desinversiones, qué lugar ocupan en el día a día de nuestro panorama empresarial. Desde el despacho Díaz de Magdalena queremos detenernos sobre este término y analizar en qué momento se produce una desinversión y cuáles son los pasos que se deben dar para cerrar el proceso de forma correcta.

En el ámbito corporativo la desinversión se produce cuando una empresa, que está correctamente constituida, decide vender una parte importante de sus activos. Esta decisión tan importante en la vida de una entidad puede venir motivada por la necesidad de liquidez, por una orden de un juzgado o simplemente por una estrategia empresarial para entrar en nuevos mercados.

Las acciones antimonopolio

Las acciones antimonopolio protagonizan procedimientos judiciales para evitar que la riqueza se concentre y evite el correcto funcionamiento del mercado. Si una empresa se constituye para lograr un monopolio y esto se demuestra, un juzgado exigirá que se deshaga la empresa. Es en este momento cuando se produce una venta de activos a precios inferiores y que pueden resultar de gran interés a pequeñas empresas. Este es uno de los ejemplos en los que un juez puede ordenar la desinversión de una empresa.

Son diversas las motivaciones que pueden llegar a desencadenar este proceso. Una vez tomada o impuesta la decisión ¿cuáles son los pasos que deben darse?

Contrata un banco especializado en asistencia a empresas

El primer paso que te recomendamos es que busques una entidad que pueda darte asistencia durante todo el proceso y para ello es importante que esté especializado en la asesoría a empresas. Llegado el momento la empresa deberá presentar un documento donde se explique las características, cualidades, tamaño, líneas de negocio etc. Será una forma de acercar, al banco y a las personas que lo representan, el día a día de la empresa. Siempre que vendemos un producto o un servicio debemos hacer una propuesta atractiva e interesante y no debemos olvidar que estamos inmersos en un proceso de venta.  

Contrata un despacho de abogados

El proceso de venta va a estar plagado de duras negociaciones ante las que la empresa necesita estar bien preparada. Para ello uno de los primeros pasos a dar es la contratación de un despacho de abogados, especializados en el trabajo con empresas, que velen por la transparencia del proceso y por conseguir el mejor trato ante la venta.

Compradores a la vista durante el proceso de desinversión

Algo bastante común que puede suceder durante el proceso de desinversión, es que haya muestras de interés por la compra de las acciones, es lo que se conoce como la carta de intenciones. Un pequeño documento de tan solo dos páginas donde el interesado puja con una cifra concreta acompañada de un texto básico que puede ser modificado con posterioridad. Es un simple punto de partida para la negociación pero que pone sobre la mesa si la conversación es viable o no. Este es otro momento donde cobra fuerza la presencia del despacho de abogados, al objeto de que se cumpla de forma escrupulosa con todo los trámites y pasos que se van a seguir. En ocasiones durante este proceso, aunque no es algo obligatorio, se pide o puede surgir de la propia empresa, la privacidad del proceso o que se cierren otras posibles negociaciones de modo que no haya mesas de conversación paralelas.

Fase del due diligence tras los primeros pasos

Después de la presentación de la carta de intenciones y habiendo avanzado en el proceso de venta llegado a la culminación con la firma de la misma, se procede al estudio de la situación actual de la empresa, cuentas, personal, trabajo… lo que se conoce como la fase del due dilingence. Ante la compra tan importante a la que se va a hacer frente, la empresa interesada se encargará del estudio de todos los papeles de la compañía: declaraciones, pago de impuestos, patentes, contratos con proveedores, seguridad social… Este es otro momento donde es clave la presencia de un abogado, durante el proceso de due diligence se valoran aspectos legales, como fiscales, laborales o de propiedad intelectual.

Pero ¿qué pasa cuando se termina la investigación? Una vez que finaliza el proceso la empresa no suele ni tiene que comunicar el resultado de la consulta de los papeles. Además, esta suele ser una estrategia de negociación de contrato, de esa forma ellos realizarán su estrategia de compra.

Cierre del proceso con manifestaciones y garantías

Si durante todo el proceso hemos hecho hincapié en la importancia de la contratación y presencia de un despacho de abogados, esta es sin duda la fase donde su presencia se hace imprescindible. Llegados a este punto, ambas partes ponen de manifiesto manifestaciones y garantías que pueden corresponder al pasado, presente o futuro. La elaboración de estos documentos debe ser impecable ya que estos escritos son vinculantes de cara al cierre de la operación y a las responsabilidades que puedan surgir en un futuro. De esta forma se intenta evitar posibles vicios ocultos que pueda tener la operación.

La faceta económica juega un papel trascendental durante el proceso de desinversión. Por ello y teniendo en cuenta que cada una de las partes va a intentar encontrar el beneficio propio, se acuerda una cantidad que queda en depósito para hacer frente a posibles complicaciones que puedan darse durante o en los años inmediatamente posteriores a la venta. La negociación de esta cifra, lo que se conoce como escrow, influye también en el criterio del que vende. Si finalizado un plazo de cinco años todo ha salido según lo previsto, si por el contrario no ha sido así, deberá incrementarse la cantidad. Por ello ¿en qué punto es interesante fijar ese depósito?

Para esas y otras muchas cuestiones desde el despacho de abogados Díaz de Magdalena aconsejamos a toda empresa que se vea en un proceso similar que cuente con la experiencia y consejo legal que consiga la estabilidad y seguridad de toda la desinversión.