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Despido. Acciones legales que emprender si no estás conforme.

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El despido. Uno de los pasajeros que habitualmente viajan con más frecuencia en un tren llamado crisis, precariedad laboral, EREs… Como nos dice Wikipedia «El despido es la acción a través de la cual un empleador da por finalizado unilateralmente un contrato laboral con su empleado.»

En muy numerosas ocasiones, nuestro despacho ha atendido a clientes que, habiendo sido despedidos de su empresa, no estaban conformes con las condiciones y justificaciones para tal resolución y acudían a nuestro consejo experto para hacer valer sus derechos frente a una situación que no consideraban justa. Por esta razón, el post de esta semana se ocupará del despido, como medida para establecer un conocimiento de partida sobre lo que debemos hacer y cómo actuar frente a una situación como esta.

NOTIFICACIÓN DEL DESPIDO

Lo primero que vamos a estudiar es si se ha producido todo conforme a derecho. Así, en primer lugar vamos a analizar la Carta de Despido. Se trata de un documento que debe entregar el empleador al trabajador para:

  • notificarle el despido
  • determinar la fecha a la que empieza a hacerse efectivo
  • indicarle las causas por las que se procede a tomar esta decisión.

Como dice la frase bíblica, lo escrito escrito está. Esta es la verdadera importancia de la carta de despido. Lo que pone en ella es exactamente a lo que deberá atenerse el empresario en caso de que el trabajador, debidamente asesorado por un abogado experto en despidos decida llevar el caso ante un tribunal. En caso de llegar a tal fin, el empresario no podrá alegar nuevas razones no contempladas en el documento ni desdecirse de las que sí haya. Vale la pena recalcar por tanto la importancia testimonial de este documento.

Si existiesen causas objetivas para el despido (de entre una diversa gama de opciones que sería demasiado prolijo contemplar) al trabajador le corresponden a fecha de este artículo 20 días de salario por año trabajado (existiendo un máximo de 12 mensualidades).

TIPOS DE DESPIDO

En base a las causas que originan un despido, podemos establecer una categorización de los mismos que daría lugar a 3 tipos principalmente: procedente, improcedente y nulo.

  • Despido procedente: Se produce cuando el despido está argumentado en alguna causa objetiva que la ley y el contrato firmado, valoran como motivo suficiente para resolver unilateralmente la relación contractual empresa-trabajador. Aparecen aquí dos tipos de despido:
    • Disciplinario: es decir, el trabajador es despedido por su mal comportamiento o cesación de sus obligaciones de forma que no puede exigirse indemnización alguna.
    • Despido por causas objetivas. Aquí, sí tendrá lugar la mencionada indemnización que contempla la ley.
  • Despido improcedente: Es aquel despido cuyas causas no existen, no están probadas o no existen o no se recogen ni en la ley ni en el contrato. Obviamente es el caso más habitual al que se oponen los trabajadores mediante demanda para percibir una indemnización conforme a lo que estipula la ley.
  • Despido nulo: existen determinados supuestos para los que la ley dictamina que un despido es nulo. Es el caso por ejemplo de una mujer que fuese despedida a causa de encontrarse embarazada. En caso de despido nulo, al trabajador se le abren dos vías:
    • Puede exigir una indemnización económica.
    • Puede exigir la readmisión en su puesto de trabajo con carácter retroactivo, es decir, volviendo a percibir el sueldo que dejó de cobrar tal como si nunca se hubiera despedido.

DISCONFORMIDAD

Generalmente un trabajador puede manifestar desacuerdo con su despido por varias razones:

  • El empresario no acierta a enunciar una causa/s concreta del mismo.
  • El empresario si anota unas causas o hechos con los que sin embargo el trabajador no coincide.
  • Los hechos apuntados por el empresario no son considerados suficientes para proceder al despido.

En definitiva, el 90% de nuestros clientes en esta materia han acudido a nuestro despacho por no encontrar causas objetivas en su despido. Pero ¿qué causas se consideran objetivas al despedir a un trabajador? Veamos algunas de ellas:

  • El trabajador no es apto porque:
    • No está capacitado para el correcto desempeño de su tarea.
    • Ha sido inhabilitado por el órgano competente para desarrollar su profesión.
    • No tiene título oficial cuando su puesto lo exige
  • No se adapta a nuevos requisitos técnicos de su puesto.
  • Cuando por razones económicas, técnicas, organizativas, productivas… existen necesidades reales de rentabilidad y amortización en su puesto.
  • Absentismo
  • Otros (falta de presupuesto etc.)

El capítulo del despido disciplinario apunta a la extinción del contrato de forma unilateral por parte del empresario, argumentado en un incumplimiento contractual grave y culpable por parte del trabajador. Obviamente, este despido no da derecho a ningún tipo de sanción por parte de la empresa. Vale la pena recalcar este último punto para aquellas personas que acuden a nuestro despacho en busca de un respaldo jurídico. Cumpliendo determinados requisitos, sí se puede no obstante percibir subsidio por parte de la Administración Pública. Sin menoscabo de lo anterior, el trabajador puede oponerse por vía judicial al despido disciplinario cuando no lo considere argumentado conforme a los hechos acaecidos. En tal caso al juez le corresponde igualmente decidir si se trata de un despido procedente, improcente o nulo.

CAUSAS DE DESPIDOS DISCIPLINARIOS

a) Absentismo y retrasos continuados.
b) Flata de disciplina o desobeciencia a estamentos superiores del organigrama.
c) Agresión verbal o física a empresario, compañeros o familiares de ambos.
d) Abusos de confianza o violación de la buena fe contractual.
e) Bajada del rendimiento.
f) Adicciones que repercutan en el rendimiento en su puesto (embriaguez, toxicomanía…)
g) Acoso inspirado en transgresiones u ofensas por origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o compañeros.

CONCLUSIONES

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Carmen Díaz de Magdalena. Abogada experta en despidos

Si has sido despedido y no estás de acuerdo con las razones que argumenta tu carta de despido, acude inmediatamente a un abogado. El plazo para oponerte a ese despido es de 20 días hábiles (agosto incluido) y por tanto no has de demorarte en el ejercicio de tu derecho.

En una primera cita, tu abogado te explicará cómo proceder ante esta situación, trámites iniciales como la papeleta de conciliación… etc.

En el Despacho Díaz de Magdalena contamos con abogados expertos en despidos y la primera consulta es gratuita tanto si la realizas por e-mail, teléfono o de manera presencial en nuestro despacho.