Falso autónomo

Consecuencias legales de operar como falso autónomo

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La figura del falso autónomo ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Las dificultades en cuestión de tesorería y el elevado coste y condiciones de la contratación de empleados ha llevado a muchas empresas a crear el “falso autónomo”. A priori lo parece, sus condiciones, son las de un autónomo convencional pero el desempeño dentro de la empresa es la de un asalariado. Una estrategia de contratación por la cual se beneficia la empresa, el trabajador no goza de determinados privilegios o derechos de los que sí dispone otra persona asalariada como puede ser la antigüedad, las vacaciones, la estabilidad…

Últimas novedades de las empresas que utilizan a falsos autónomos

Debido al gran número de falsos autónomos que se están estableciendo en nuestro país la justicia se ha puesto sobre este tipo de casos. El pasado mes de marzo un juzgado de Madrid condenó al Real Automóvil Club de España (RACE) a pagar 227.505,88 euros a la Seguridad Social por esta situación “irregular” con cinco de sus trabajadores que habían estado operando como falsos autónomos durante cuatro años. La última en pagar las consecuencias de un mal uso una marca de distribución de comida a domicilio.

Qué cantidad se ahorra aproximadamente una empresa con un falso autónomo

Según las últimas estimaciones, las empresas que optan por la figura del falso autónomo se están ahorrando alrededor del 35% del sueldo que a una persona asalariada en esa misma empresa tendrían que pagarle. Además la cotización a la Seguridad Social de autónomos no corre a cuenta de la entidad si no lo de la persona, cuotas que pueden oscilar entre los doscientos setenta y los trescientos euros, lo que beneficia de forma directa a la empresa contratante. Esta situación no afecta solo de forma directa al autónomo, también a la Seguridad Social que percibe una cantidad inferior a través de este tipo de mecanismos de contratación.

Consejos legales para la empresa

Desde el despacho Díaz de Magdalena siempre apostamos por una planificación de prevención, de manera que pueda contratarse al personal necesario sin la necesidad de contar con este tipo de figuras para desempeñar el trabajo habitual. Sin embargo en muchas ocasiones la empresa ya ha hecho uso de contratos como este de “falsos autónomos” y es entonces cuando se necesita asesoría legal ante posibles inspecciones que pueden desembocar en procesos y sanciones importantes a nivel judicial.

Aunque la empresa se empeñe en no reconocer la relación jurídica entre ambas partes aun cuando haya actas de inspección que demuestren claramente lo contrario, las sentencias favorecen en el 99% de los casos a los trabajadores por lo que es mejor no correr riesgos en este sentido.

La prescripción de este tipo de delitos no es inminente, y así lo demostró la sentencia a RACE en la que se demostró que llevaban haciendo uso de los falsos autónomos durante un periodo superior a catorce años. La condena fue clara y por cada mes sin pagar las cotizaciones de la Seguridad Social se pide entre 2.016 euros a más de 4.500 euros, más un recargo ya que los trabajadores en esta situación eran más de cuatro.

Encubrir una relación laboral es fraude de ley y las consecuencias pueden ser elevadas.

Cómo se destapan los casos de falsos autónomos

“Me metí en esto porque tengo unas ideas y quería defenderlas. Aparte de que hubiera sido dejar tirados a mis compañeros, también lo hice por mí mismo. Ese dinero ni me pertenece ni lo quiero. Ha sido ganado a costa del sudor de otros riders en la misma situación que yo, y es un soborno, no otra cosa” así lo declaraba el primer repartidor de Deliveroo declarado falso autónomo.

Aunque no hay un mecanismo común y es complicado detectar cuáles son las empresas que optan por estos contratos, suele ser el último eslabón o lo que es lo mismo una de las principales partes afectadas la que pone sobre la mesa este tipo de situaciones irregulares. En ocasiones lo hace jugándose su puesto de trabajo en una lucha viva por sus derechos y por una estabilidad laboral, en otras se “suelta la liebre” cuando finaliza el contrato o se realizan acciones abusivas a través de él. ¿Hay forma de controlarlo? Es una situación difícil de controlar pero la empresa debe pensar que el riesgo que se corre es grande y que en muchas ocasiones sus delatores no tienen nada que perder. El 80% de los casos se descubren a través de los propios trabajadores.

Los falsos autónomos, un problema de responsabilidades

Existe ya una jurisprudencia al respecto. Se buscan sentencias ejemplarizantes que pongan a las empresas sobre aviso de la importancia de realizar contratos bajo la legalidad y sin realizar promesas iniciales que nunca llegan a cumplirse. Bajo excusas como la libertad horaria, de trabajo, el poder trabajar para otros clientes… muchos encuentran la manera de huir de la responsabilidad que tiene el tener un trabajador asalariado pero sin renunciar a los derechos que supone tener a una persona en plantilla. Por este motivo muchas plataformas así como sindicatos hacen hincapié en la importancia de luchar para combatir una situación que perjudica a los trabajadores, a la Seguridad Social y al tratamiento dignificante del trabajadores que en las últimas décadas se lleva defendiendo.

Entre algunas de las pistas que hacen detectar un posible caso de falsos autónomos se encuentran:

  • La autoridad en la organización del trabajo
  • La empresa decide la persona o personas que trabajan cada día y en qué lugares
  • Contínua revisión del trabajo a través de plataformas y mecanismos establecidos para ello
  • Establecimiento de precios mediante imposición y no a través de acuerdos mutuos

Si eres una empresa con este tipo de condiciones te aconsejamos revises tu política de actuación para ofrecer mayor calidad en el empleo, tener unos trabajadores satisfechos que velen por la imagen y la calidad de tu empresa y al mismo tiempo puedas evitar complicaciones legales que puedan hacerte perder el sueño.