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Compliance o cómo evitar sanciones a empresa y directivos

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Compliance. Seguro que en los últimos meses estás familiarizado con el término, por más que no sepas qué significa, pero seguro que lo habrás visto aquí y allá. En este mismo blog, allá por el mes de enero os contábamos Qué es el compliance y quién lo necesita. Si haces clic en el enlace accederás a él. Básicamente, para ponernos en situación compliance significa cumplimiento normativo es decir, que la empresa deberá garantizar y probar su transparencia, especialmente en el entorno contable, financiero… si quiere evitar sanciones.

La prensa diaria está inundada de referencias a las primeras sanciones a personas jurídicas (empresas) en España. La más llamativa de las últimas horas es la que se refiere a una formación política en el borrado de información en ordenadores en un caso que afecta a una investigación judicial.

El compliance officer o director de cumplimiento normativo será idealmente un abogado experto en compliance que bien puede desarrollar su actividad In Company, es decir dentro de la empresa como miembro del organigrama o bien de forma externa asistiendo desde su despacho, con las ventajas de costes a la empresa que ello puede suponer. 

Básicamente, la Reforma del Código Penal supone que las penas en caso de delito se impondrán a la empresa en caso de no haber previsto un plan de cumplimiento preventivo del delito, el fraude, negligencia… Recaen también sobre la empresa si cualquier empleado comete un delito por no haber sido debidamente controlado por los administradores. La Reforma del Código Penal ha motivado en consecuencia la aparición del Compliance Officer, o director de cumplimiento normativo, que será la persona encargada de asesorar a la empresa en la implantación de programas de transparencia adecuados a su actividad diaria de forma que se llegue a un escrupuloso seguimiento y conformidad con lo que exige el marco normativo general y específico de su tarea. El compliance officer o director de cumplimiento normativo será idealmente un abogado experto en compliance que bien puede desarrollar su actividad In Company, es decir dentro de la empresa como miembro del organigrama o bien de forma externa asistiendo desde su despacho, con las ventajas de costes a la empresa que ello puede suponer.

Hasta aquí, ya os habíamos contado en el anterior artículo. ¿Qué os traemos hoy de nuevo sobre el compliance? En este post os queremos contar en qué forma están las empresas adaptándose y acatando esta nueva situación. Medio año después de aquel post que os publicamos dando a conocer la figura del director de cumplimiento normativo (nuestra propia letrada titular Dña. Carmen Díaz de Magdalena posee formación y ejerce como Compliance Officer) el panorama ha cambiado bastante: las primeras sentencias sobre la responsabilidad penal de las empresas han tenido un efecto ejemplarizante sobre el tejido empresarial español que empieza a despertar a la necesidad de contratar un abogado experto.

COMPLIANCE EN LA EMPRESA ESPAÑOLA

Lo que la Reforma del Código Penal incorpora como novedad al ordenamiento jurídico español es la responsabilidad penal de las empresas. La normativa habla de una exoneración de la responsabilidad penal (para sociedad y directivos) para aquellas empresas que hayan implantado modelos de supervisión y control de forma previa a la comisión de alguna falta, que se entendería por tanto ajena a una mala praxis de la empresa, negligencia o cesación de sus funciones de control. Las encuestas más recientes publicadas en prensa afirman que más del 80 por ciento de los directivos encuestados dicen conocer esta realidad.

El pasado 29 de febrero el Tribunal Supremo fallaba por primera vez en España contra tres empresas debido a su participación en delitos contra la salud pública. Concretamente por tráfico de  cocaína escondida en maquinaria que dichas entidades importaban y exportaban entre España y Venezuela. La cantidad encontrada fue de seis toneladas. Más allá del hecho o de las cifras, lo que llama la atención a nivel empresarial y jurídico es que, por primera vez, el Tribunal Supremo hacía magisterio sobre la actitud a tomar en las empresas en lo que a compliance se refiere  (cumplimiento normativo) si no quieren ser condenadas por sucesos acaecidos en su seno.

El magistrado José Manuel Maza, que fue el ponente de dicha sentencia indicó dos aspectos fundamentales a partir de ahora para hallar y exigir una responsabilidad penal a la empresa:

  • Obviamente, demostrar que ha existido comisión de delito en el seno de la organización
  • Probar que no se han implantado las debidas medidas de seguridad, control y vigilancia para evitar la comisión de delitos.

Llama la atención el siguiente extracto de la sentencia, que es muy revelador:

“La determinación del actuar de la persona jurídica, relevante a efectos de la afirmación de su responsabilidad penal, ha de establecerse a partir del análisis acerca de si el delito cometido por la persona física en el seno de aquélla, ha sido posible o facilitado por la ausencia de una cultura de respeto al derecho como fuente de inspiración de la actuación de su estructura organizativa e independiente de la de cada una de las personas jurídicas que la integran, que habría de manifestarse en alguna clase de formas concretas de vigilancia y control del comportamiento de sus directivos y subordinados jerárquicos tendentes a la evitación de la comisión por éstos de los delitos”

Sin duda que esta reforma del modo en que responsabilizamos a las empresas como organización y no a la persona o personas cazadas in fraganti tiene que ver con el hartazgo de una sociedad cansada de la ingente cantidad de casos de corrupción en la vida pública, partidos políticos, empresas… Como bien afirma desde Chile (donde las empresas responden penalmente como persona jurídica desde 2009) el experto Daniel Barreda, las empresas tienen la obligación de responder ante la opinión pública informada y con voz mostrando transparencia y cumpliendo con la normativa.

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Carmen Díaz de Magdalena. Abogada Experta en Compliance.

Para asegurar ese cumplimiento preventivo, que podríamos entender como cubrirnos las espaldas ante la comisión de delitos en el seno de la empresa, lo ideal será buscar el apoyo de un abogado experto en compliance o cumplimiento normativo. En nuestro despacho, como decimos, contamos con una abogada experta en esta materia y pueden hacernos gratis la primera consulta por e-mail, teléfono o visitándonos en nuestro despacho:

Quedamos a disposición de todos los interesados.

Carmen Díaz de Magdalena
Plaza de Manuel Becerra, 16 – 5 ext. izda. – 28028 Madrid
Tel: 913557877 / 91 724 25 12 – Fax: 911413478
despacho@diazdemagdalena.com

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