Sucesión empresarial en la familia

Cómo hacer la sucesión de una empresa familiar sin dejar cabos sueltos

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Recibir una herencia puede albergar un traspaso empresarial que en ocasiones puede ser toda una oportunidad laboral y en otras un auténtico rompecabezas. Cada vez más este tipo de sucesiones acaban en los juzgados, por ello desde Díaz de Magdalena queremos resaltar las claves para que a través de la mediación podamos lograr un acuerdo previo que haga exitosa la sucesión.

Uno de los principales motivos que llevan al conflicto en los últimos tiempos, se basan en el gran cambio profesional que han percibido las últimas generaciones. Hace sesenta años nadie se planteaba buscar otra profesión si sus progenitores tenían un negocio familiar, la única opción que cabía esperar era continuar la saga. Los tiempos han cambiado y muchas empresas de este corte han sobrepasado la primera sucesión, esa bajada en la línea familiar debilita el arraigo emocional y motiva el migrar hacia un empleo o negocio basado en la vocación personal.

Separar el ámbito personal y el profesional

Diferenciar entre las relaciones personales y las del ámbito de trabajo a veces es complicado, mantener la calma y operar desde el respeto es imprescindible. Sin embargo operar desde una jerarquía con una cadena de mando en el entorno profesional deteriora en ocasiones las relaciones en el ámbito personal. Todo ello se suma a los diferentes intereses que albergan cada una de las unidades familiares que forman parte de un todo.

El puesto de cada uno en la empresa así como el número de participaciones o acciones de cada parte son foco de grandes conflictos que suelen terminar en un juzgado. La transmisión de los mismos así como su valoración hace tensar las relaciones.

La mediación como seguro de vida de la sucesión empresarial

En Díaz de Magdalena apostamos siempre por la figura del mediador, clave en estas operaciones. Contar con una visión externa capaz de velar por los intereses comunes ahorra dinero, evita ruptura en las relaciones y asegura la continuidad del negocio.

Parte de ese proceso pasa por la creación de protocolos y pactos, entre otras cosas para delimitar y establecer la pauta a seguir para la integración de miembros familiares al entramado de la empresa. Si bien es cierto que estas son herramientas para gestionar con éxito el día a día de la empresa, lo que realmente asegura la supervivencia de la misma es el traspaso no sólo de bienes sino de la filosofía de empresa, sus valores para poder sentirse protagonistas de ella y no meros espectadores.

Sin embargo cuando la sucesión se da de forma posterior a una muerte podemos encontrarnos con algunos problemas, aun cuando se hayan establecido los reglamentos necesarios para el cumplimiento dentro de la familia.

El primero de ellos es la fuga de capital. La personalización y la elaboración de los testamentos deja entre alfileres la estabilidad de la empresa. Aun cuando las recomendaciones, pactos y consideraciones en vida, velen por mantener la empresa en manos de la familia, el fallecido dispone de la libertad suficiente para establecer en su testamento a quien quiere otorgar sus acciones y esa decisión puede estar en personas fuera del ámbito familiar o que simplemente la persona a la que se le adjudica no pueda hacerse cargo de las mismas.

Frente a esta situación es imprescindible que un profesional del ámbito legal establezca desde el inicio, los pasos a seguir ante este tipo de situaciones y es que en algunos casos el resto de socios tampoco quieren o pueden hacerse con la compra de estas acciones, es por lo que en se hace vital que la planificación legal y la económica vayan en todo momento de la mano.

Planificación legal y planificación económica

Según los datos que arrojan los últimos estudios, el paso de una empresa de unas manos a otras dentro de la familia vive uno de los peores momentos cuando esto sucede a causa de la muerte de un familiar. La sensibilidad del momento, la nostalgia en ocasiones impiden ver con objetividad qué pasos son necesarios llevarse a cabo para sacar adelante la gestión de la empresa por la que tanto se ha luchado.

Uno de los consejos que damos desde el despacho Díaz de Magdalena es acudir a un profesional. En la mayoría de ocasiones nos encontramos con juntas de accionistas formadas por familiares y que carecen del perfil profesional necesario para la toma de algunas decisiones o para encauzar determinados aspectos de la empresa.

La planificación, elaboración y desarrollo de los protocolos necesarios requieren de una figura jurídica que será, al mismo tiempo, la que aune la planificación legal con la planificación económica de la empresa. Para ello una de las mejores soluciones y que son muy habituales en otros mercados, es la contratación de pólizas de seguros de vida de los socios que tengan como tomador y beneficiario a la propia empresa, para poner solución a situaciones como las que mencionábamos en el epígrafe anterior.   

Precios para comprar y vender títulos  

Los acuerdos cruzados forman parte de este proceso y por ello es importante establecer un precio de compra y de venta de los títulos que estén firmados de forma previa por parte de los socios. Ese precio deberá guardar relación con el valor real de las participaciones porque, de no ser así, no podrá operar la cláusula restrictiva (Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 15 de noviembre de 1995).

Por todo ello desde el despacho Díaz de Magdalena aconsejamos la planificación del relevo generacional para que se haga con el tiempo necesario y en manos de profesionales que velen por la estabilidad, la seguridad financiera, legal y la profesionalización de sus integrantes. Resumiendo estos son los tres pasos a dar:

  • Anticiparse a la sucesión: saber tomar la decisión llegado el momento
  • Planificar el proceso: establecer un protocolo que reúna todas las áreas y que tenga la flexibilidad necesaria para poder llevarlo a cabo llegado el momento.
  • Preparar al sucesor: la profesionalización de los sucesores requiere de tiempo y de un proceso de asimilación. Sentir el negocio como suyo y conocerlo desde dentro también le garantizará el respeto del resto de los miembros.