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Testamento y herencias. ¿Qué debo saber?

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A diario recibimos en nuestro despacho a personas que necesitan información, asesoría, asistencia… en lo que a testamento, herencias etc. se refiere. Existen, y es lógico, ciertas lagunas que nos hacen pensar en la necesidad de redactar un post donde recopilemos una serie de informaciones básicas que harán comprender mucho mejor el proceso a nuestros clientes y lectores. Obviamente, como siempre decimos, este conocimiento no te hará prescindir del consejo de tu abogado pero sí entender a nivel general los condicionantes y el avance de tu caso. De igual forma, cuando aprendemos en Internet qué es la gripe y cómo funciona en nuestro organismo no dejamos de ir al médico para sanarnos.


ANTE UN TESTAMENTO, UNA HERENCIA… APRENDEREMOS QUÉ ASPECTOS BÁSICOS RODEAN SU CIRCUNSTANCIA E IREMOS A NUESTRO ABOGADO CUANDO QUERAMOS SOLVENTARLO DE LA MEJOR MANERA POSIBLE.


Dicho lo cual, pasemos a resolver las dudas que con mayor frecuencia nos plantean nuestros clientes como abogados expertos en testamento y herencias:

¿Qué es un testamento?

«Declaración voluntaria de una persona expresando lo que quiere que se haga con sus bienes después de su fallecimiento» Fuente Wikipedia. Hacer testamento es tomar una actitud proactiva frente a nuestros bienes. Proactivo significa que la persona toma la iniciativa respecto a la suerte que correrá su patrimonio cuando él/ella ya no esté. No hacerlo, obliga a jugar en un tablero donde muchas de las reglas ya están dictadas por la Ley, como no puede ser de otra manera. Hacer testamento es expresar la voluntad propia respecto a lo que nos pertenece.

Como decimos, si la persona fallece «abintestato» que quiere decir, sin dejar testamento, la ley española dice que sus bienes pasan a hijos y nietos y después a padres. El cónyuge viene detrás y esta es una de las razones mayoritarias por las que se hace testamento, un acto jurídico que cuesta unos 40 €.

Importante e interesante: en el periodo de los últimos 15 años la hacienda pública ha recaudado casi 60 millones de euros por herencias que no encontraron destinatario familiar. Si da que pensar piensen.


¿Quién debería hacer testamento?

Visto que proporciona ciertas ventajas, a priori es aconsejable y prudente hacer testamento en general. Cualquiera. Cuando el fallecido no ha dejado testamento, los hijos y el viudo/a se pueden encontrar con un buen número de objeciones, incomodidades, trámites… que se podrían haber ahorrado. Ahora bien, por cómo está articulada la normativa española en términos de herencias, los matrimonios sin hijos, las parejas de hecho, matrimonios donde el cónyuge no desarrolla una actividad profesional… deberían estar especialmente inclinadas a hacer testamento por cuanto se puede discutir en caso de fallecimiento el derecho sobre los bienes que sobreviven al propietario.

¿Cómo se hace? ¿Se sabrá su contenido mientras aún vivo?

Parece razonable tratar de oficializar este acto jurídico y por ello iremos a un notario a realizar la redacción del testamento abierto notarial. Es el notario quien lo redacta y se asegura de que lo que se anota se ajusta a ley. Será ese notario quien guarde ese testamento, su custodio. El testador recibe una copia. El notario registra ese testamento en el Registro General de Actos de Última Voluntad. Una vez fallecido, los herederos podrán consultar ese fichero por medio de un Certificado de Últimas Voluntades. La confidencialidad queda salvada desde el momento en que los herederos solo podrán consultar el contenido de ese testamento tras el fallecimiento del testador.

El testamento más frecuente, como es fácilmente demostrable a nivel estadístico, son aquellos en los que se desea que los bienes de la pareja pasen al cónyuge más longevo en su totalidad y a los hijos cuando los dos fallezcan. En este caso cada uno de los cónyuges tiene que hacer un testamento.

En España existe una normativa común y una normativa foral a la que se acogen determinados territorios. Los fueros añaden determinados matices, introducen cambios… nos hacen ver un mapa heterogéneo por lo que lo más cabal es acudir a un abogado especializado para conocer el panorama que nos afecta antes de nada.

¿Qué pasa si no deja testamento el fallecido?

Si no deja testamento el fallecido, como hemos comentado, los herederos tendrán que acudir a la ley para ver cómo se reparte la herencia. Y lo que nuestro derecho apunta nos dice que heredarán por el siguiente orden (siendo cada rango, excluyente de los demás):

  • Primero heredan los hijos y solo si no los hay, los nietos.
  • Caso de no haber ni hijos ni nietos heredarán los bisnietos.
  • Sin hijos, nietos ni bisnietos, heredan los padres de la persona fallecida.
  • Sin descendientes ni padres los abuelos heredan y, sin abuelos, los bisabuelos.
  • Después de todos ellos, en ausencia de todos heredaría el cónyuge.
  • Sin cónyuge (ni todo lo anterior) heredan hermanos y en su defecto, los sobrinos.
  • Si nadie de los citados existe, los bienes van a parar al resto de parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad.
  • Y si no hubiese nadie de los citados, el Estado sería el último en heredar.

 

En resumen: 

 

Ante la perspectiva del fallecimiento ¿qué sucede con nuestros bienes? Podemos decidir nosotros mismos haciendo un testamento (que deberá ajustarse a parámetros contenidos en la ley) o bien podemos no hacer testamento y que sea la ley quien determine todos los parámetros del reparto. Las dos opciones son igualmente válidas. Sin embargo, si queremos cubrir las necesidades materiales del cónyuge en casos como matrimonios sin hijos, parejas de hecho o matrimonios donde uno de los cónyuges no desarrolla actividad profesional conviene y mucho plantear un escenario diferente al que permite la ley, donde el viudo/a está en línea sucesoria tras los hijos, nietos, bisnietos, padres, abuelos y bisabuelos por este orden.

En cualquier caso, ante la extraordinaria complejidad que puede ofrecer todo proceso de herencia, lo más sensato es acudir a un despacho de abogados expertos en herencias para asegurarnos de que elegimos siempre la mejor opción entre las disponibles.

Si desea resolver alguna cuestión relacionada con la materia, puede dirigirnos su consulta a despacho@diazdemagdalena.com o utilizando cualquiera de los datos de contacto ofrecidos en nuestra web, incluido el del domicilio de nuestro despacho, donde estaremos encantados de recibirle y atender su consulta, sabiendo que la primera siempre es gratuita con nosotros.