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Plan de viabilidad explicado paso a paso

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Tendemos a relacionar el plan de viabilidad con una empresa en fase de creación. Y no está mal. Obviamente, en el proceso de inicio de una empresa, hay que reflexionar a fondo sobre qué oferta mostrar, a qué precio, cómo se distribuirá, cómo se comunicará… Es un documento que pretende planificar, evaluar y controlar todos los aspectos más importantes del negocio, especialmente aquellos que tendrán incidencia en su hoja de resultados. Debe ser la guía para planificar aspectos como la inversión; previsiones de pago; negociación con proveedores; controlar el retorno; evaluar el funcionamiento productivo de la empresa… En suma es una estrategia de trabajo orientada a que la empresa obtenga su mayor rendimiento y por lo tanto rentabilidad y solvencia.

Hay que diseñar cómo va a ser esa empresa. Por supuesto hay que evaluar la inversión necesaria, la previsión de ingresos, crédito… y estudiar si es viable o no, cuándo lo será, cuando se amortizará la inversión y llegarán beneficios… Hay que ver si será viable o no. Para Carmen Díaz de Magdalena, asesora jurídica experta en empresas y viabilidad «El plan de viabilidad es el resultado de un estudio que nos sirva de referencia para saber si nuestra idea de negocio es económica y comercialmente posible o no»

Lo que sí está mal es relacionarlo exclusivamente con una empresa en fase de creación ¿Por qué no puede una empresa veterana diseñar un plan de viabilidad? Estudiar la marcha de la empresa, del mercado, los flujos de venta, las tendencias… y diseñar nuevas estrategias de inversión, de contención del gasto… Elaborar un plan de viabilidad sobre el que trabajar para mejorar la salud financiera de la empresa es tremendamente importante.

Idealmente cualquier empresa debe tener un plan de viabilidad ya que todas las empresas nacen para ser viables y solventes y es más, deben serlo. Pero por el momento coyuntural que atraviesa una u otra empresa, normalmente el plan de viabilidad afecta a NUEVOS EMPRENDEDORES (a los que además este documento ya no solo les sirve de forma interna, sino muchas veces externa para solicitar ayudas, incentivos, subvenciones…) y también a empresas ya maduras, pero cuyos resultados se quieren optimizar.

Tendrá por objetivo abarca tanto la definición de la idea a desarrollar hasta la forma concreta de llevarla a la práctica.

Plan de Viabilidad como tarjeta de visita

Otra función que tiene es convertirse en el principal argumento de la empresa. Ante inversores, ante el banco (especialmente cuando se van a renegociar condiciones), ante estamentos de todo tipo. En un documento formal les indicamos que pueden confiar en la empresa porque tenemos un plan viable detrás y lo podemos expresar en cifras escritas. Va a ser una tarjeta de presentación inmejorable. Por lo tanto, un plan de viabilidad es 100% recomendable para la empresa, esté a la altura que esté de su ciclo de vida.

Qué tiene que tener y qué es lo más importante

Si acudimos a la teoría pura, veremos que un plan de viabilidad debe contar:

  • Definición de la actividad a realizar (especialmente en empresas que se lanzan)
  • Estudio de Mercado
  • Recursos humanos y técnicos
  • Plan de marketing
  • Análisis rentabilidad financiera y económica
  • Estudio económico financiero y aspectos legales

Sin lugar a dudas, los dos aspectos más importantes son los que corresponden al análisis de la rentabilidad económica y los aspectos legales. La llegada del compliance pone de manifiesto en España la necesidad de que las empresas cubran jurídicamente las espaldas. La última reforma del Código Penal impone a las empresas la obligatoriedad de aplicar planes de prevención del fraude, protocolos de aplicación que dificulten la comisión de delitos en el seno de la empresa… De forma que si acontece el delito, la empresa pueda quedar libre de toda culpa porque implantó los protocolos exigibles, lo evitó hasta donde podía. De la viabilidad financiera y económica, poco más se debe apuntar sobre su importancia. Toda.

El plan financiero

En esa reflexión que hacemos junto al cliente al abordar la cuestión de su viabilidad, tenemos que considerar las siguientes preguntas para tratar de darles respuesta:

  • Cuáles son mis recursos económicos
  • Tengo o necesito financiación. En qué condiciones he financiado.
  • Qué cantidad necesito financiar
  • Disponemos o no de avales
  • ¿Gozo de alguna subvención o ayuda?
  • ¿Podría optar a alguna?
  • Cuáles son mis costes de producción
  • Mercancías. Cuánto debo producir para desarrollar la actividad con normalidad y atender a la demanda estimada o habitual
  • Qué volumen de ventas tengo. Cuál espero tener y cuándo se consumará.

Si leemos entre líneas, veremos que lo que más o menos estamos tratando de esbozar son los costes del negocio y el activo. Es decir, cuánto tengo o ingreso y cuánto debo pagar. Se trata de conocer las necesidades financieras y la forma de hacerlas frente.

Es necesario también determinar el volumen de recursos económicos necesarios para que el proyecto pueda ponerse en marcha y para que la empresa pueda desarrollar su actividad y teniendo además en cuenta el máximo posible de detalles: costes de proveedores, equipamiento técnico, personal, instalaciones, suministros, tasas, licencias… todo lo que se contemple va incrementar las posibilidades de éxito y acierto del plan de viabilidad.

También es muy importante que anticipemos la estructura económica que va a tener la empresa y la rentabilidad prevista del proyecto. Para ello vamos a analizar:

  • Presupuesto de tesorería: consiste en recoger, de forma detallada, las entradas y salidas de fondos líquidos de la empresa.
  • Cuenta de resultados: para trazar cómo será la situación contable dentro de un tiempo dado.
  • Activo y Pasivo de la empresa a través de su balance

Recursos propios y ajenos

Esto no es más que la división entre el dinero que ponemos nosotros, el que traemos de casa, y el que tenemos que pedir fuera: financiación. Hemos de valorar el coste, el plazo de devolución etc. También hemos de valorar la procedencia: entidades financieras, préstamo entre particulares, préstamo del proveedor…

Nuestro equipo va a realizar todos los estudios necesarios en materias tales como: ingresos y gastos; cobros y pagos… para determinar cómo se puede llevar a cabo. Gracias a estos análisis de situación, podemos establecer la estrategia, políticas más adecuadas, plazos, renegociación de créditos… todo lo necesario para hallar el camino hacia el éxito. Y ese éxito pasa por dos variables que debe tener toda empresa: beneficios, pero también liquidez.

Nuestro equipo siempre buscará implantar en su empresa los siguientes objetivos, sin los que no consideramos logrado el éxito:

→ Presupuesto de financiación capaz de cubrir el presupuesto de inversiones

→ Una cuenta provisional de resultados positiva y suficiente.

→ Liquidez positiva todos los años


Carmen Díaz de Magdalena, es la letrada titular en nuestro despacho jurídico y es experta en Viabilidad Empresarial, Insolvencias, Administración Concursal… con dilatada experiencia en todo el territorio nacional.