Opiniones en internet sobre empresas y consecuencias legales

Las opiniones en internet han dado lugar a comentarios de toda índole. Un escondite ideal para aquellos que no quieren dar la cara y que simplemente utilizan la gran visibilidad de las redes para “vengarse” de un familiar, compañero, o empresa desconocida donde se le dio un trato adecuado pero carente de privilegios según la forma de pensar del autor de la publicación.

Hasta ahora internet ha supuesto un vertedero sin control ni consecuencias, donde la reputación personal o empresarial podían verse quebrantadas en tan solo un segundo. Todos hemos sido espectadores de rumores que han corrido de manera vertiginosa y que no tenían veracidad alguna. Empresas que han visto cerrar sus puertas porque han perdido la confianza y credibilidad de sus usuarios.

Desde hace algún tiempo existen mecanismos para limitar o intentar controlar este tipo de opiniones, pero siempre suele haber un resquicio por el que poder colarse.

Las empresas tienen derecho al honor

La evidencia de las posibles consecuencias que pueden tener las empresas ante comentarios infundados exige de una actuación inmediata. ¿Cuáles son los primeros pasos a dar? Antes de acudir a la vía judicial la empresa está en su derecho de pedir una rectificación o retirada del comentario realizado a su autor. Sin embargo no siempre se logra dicho objetivo con la toma de contacto directa y son los casos que cada día con más frecuencia acaban terminado en los juzgados. 

Empresas de cualquier sector

Las empresas de cualquier sector están en el escaparate de internet, en algunos casos con presencias de iniciativa propia y en otras no. Cada vez somos más los usuarios que consultamos las opiniones en internet antes de realizar una adquisición, de ir a una clínica o de hacer un viaje por ejemplo. Uno de los sectores más perjudicados en la actualidad son el del turismo, donde empresas de restauración, hospedaje, desplazamientos… sufren en primera persona este tipo de amenazas.

Sentencias pioneras fuera de España 

Desde 2013 están llegando a los juzgados denuncias sobre este tipo de prácticas, aunque es cierto que en la mayoría de los casos son desestimadas porque no existen pruebas suficientes para demostrar lo que en cada una de ellas se demanda. En España todavía no hay precedentes claros al respecto, pero sí que existen en el resto de Europa. Recientemente un tribunal de Innsbruck ha fallado a favor de un establecimiento hotelero, que demandó a uno de sus clientes por considerar que con sus opiniones en la red había atentado contra el derecho al honor y a la intimidad de la empresa.  El establecimiento austriaco fue criticado por un usuario alemán que criticó la decoración del vestíbulo del hotel, aludiendo a la presencia de elementos de corte nazi, concretamente un cuadro. Con ello, se relacionaba de forma directa, y así lo ha entendido el juez con la ideología de Hitler a los propietarios.

Esta no es la única sentencia a favor de las empresas en Europa, que además de conseguir retirar los comentarios en la red, en algunos casos también ha supuesto una multa económica junto con las costas del proceso.

Cuando los comentarios se vuelven amenazas

Las opiniones en internet pueden subir de tono, y a medida estos comentarios se vuelven amenazas e incluso se llega a amenazar de muerte. ¿Tienen las mismas consecuencias legales las amenazas que los comentarios negativos? Aunque es necesario valorar cada caso, las amenazas se consideran de carácter criminal y en estos casos el Código Penal no considera que existan diferencias entre hacerlo en internet o fuera de la red. Siendo la conducta delictiva la misma, la viralización en el caso de la red es inmensamente mayor y por ello el alcance se dispara. ¿Cómo afecta la dimensión del delito? La difusión y viralización de este tipo de mensajes es directamente proporcional a las penas que se pueden llegar a alcanzar con la autoría de amenazas.

Hasta ahora habíamos hablado de retirar los mensajes o de penas económicas, cuando damos el salto a delitos criminales las condenas suben de peldaño también, y entonces estamos hablando de privación de libertad. Estas según la Ley pueden ir desde los seis meses de privación de libertad hasta los cuatro años si se puede demostrar que existe presencia de odio en el delito. Penas de cárcel que además van acompañadas de multas económicas. 

La figura del hater

La presencia de quien se denomina hater, ha proliferado en internet, haciendo de esto una forma de estar en las redes. Sus actuaciones, cada vez más abundantes, tienen consecuencias y su presencia nociva supone un delito en toda regla. Aunque a priori podamos pensar que dar con este tipo de usuarios, es más fácil de lo que parece, todos tenemos una dirección IP asociada, un carnet de identidad que nos permite estar localizados en las redes.    

El hater es un delincuente en toda regla y su hambre por hacer daño puede ser objetivo tanto de personas físicas como de empresas. La legislación se adapta a diario a las nuevas interacciones en las redes sociales, si estás sufriendo un ataque de este tipo no dudes en poner tu caso en manos de un profesional legal que pueda asesorarte y lo que es más importante, protegerte de los ataques que hayas sufrido hasta el momento y de evitar los puntos más vulnerables de tu persona o marca. Si lo deseas puedes ponerte en contacto con nuestro despacho, Díaz de Magdalena, sin ningún compromiso.

Por | 2019-12-07T12:32:33+00:00 diciembre 6th, 2019|Blog|Comentarios desactivados en Opiniones en internet sobre empresas y consecuencias legales