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IVA ¿Por qué no ha funcionado el Régimen de Caja en España?

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Las empresas no pagarán el IVA de las facturas que no hayan cobrado. Así se anunciaba a bombo y platillo aquella importante reforma que venía a aliviar la maltrecha economía de las empresas allá por los peores años de la crisis. Tiempo después, ya con la realidad muy asentada es tiempo de valorar qué impacto ha tenido esta novedad fiscal en nuestras empresas. Desde el Despacho Díaz de Magdalena, especialistas en asesoramiento jurídico y fiscal a empresas teníamos el testimonio de muchos clientes de que eso ha servido para poco y así, decidimos lanzarnos a estudiarlo. Este artículo es un compendio de lo que hemos aprendido.

Antes de nada, hagamos un poco de memoria para avanzar en orden cronológico. En el año 2011 nos encontrábamos noticias como esta:

Los autónomos exigen pagar solo el IVA de las facturas cobradas

Pulsando sobre el titular, podrán ustedes ver la noticia completa en El Periódico de Aragón (02/09/2011), que nos deja revelaciones como: «Los pequeños empresarios han adelantado por este concepto al Estado 1.800 millones de euros. El Ejecutivo se opone a cambiar este sistema de tributación para evitar una caída de ingresos».

Ya en octubre de 2009, dos años antes, se presentó una proposición de ley para permitir a pymes y autónomos no tributar por las facturas no cobradas. Cuando el partido que la proponía llegó al gobierno de España, esa proposición adquirió su carácter final tal como hoy la conocemos: los autónomos y empresas no tendrán que pagar el IVA de las facturas no cobradas. Un planteamiento muy esperado finalmente, adquiría forma legal.

Sin embargo, la medida de no pagar IVA por las facturas no cobradas no ha tenido tanto éxito como cabía esperar. ¿Qué ha sucedido?

En un principio, se estimó que 2,3 millones de pyme y autónomos se podrían acoger a la nueva medida que venía de la mano de la Ley de Emprendedores, pero la realidad es que menos del 1% se ha beneficiado.

De los casi 1000 millones de euros que Hacienda calculó que dejaría de ingresar en las arcas públicas por esta medida, solo dejó de ingresar 32 millones. Apenas un 0,4% de la previsión. No nos engañemos, es un fracaso de la medida, pero viene muy bien a las arcas públicas encontrarse con casi mil millones que se daban por perdidos. La pretendida medida que quería ayudar a los autónomos y las empresas, no está siendo tal.

IVA
Carmen Díaz de Magdalena. Asesoría Jurídica a empresas

Uno de los elementos que se señalan es la dinámica de mercado. Como expresa Carmen Díaz de Magdalena, titular de nuestro despacho y asesora de empresas de largo recorrido «Para poder acogerse a esta medida, la empresa se tiene que acoger al criterio de caja en su gestión. Muchas empresas que trabajan como proveedoras de otras mayores, se encontraron con que sus clientes se negaban a trabajar con empresas proveedoras regidas por el criterio de caja. Hay muchas empresas que en su declaración incluyen como gasto esas facturas emitidas pero aún no abonadas por ellos, llegando al cierre del trimestre con proveedores que soportan la presión fiscal y con clientes que pagan más tarde. El aguantar la factura un tiempo es un “servicio” anexo no contemplado nunca en los contratos pero tácito si quieres vender según me transmiten muchos de nuestros clientes.»

Pero no solo este factor ha sido determinante en el fracaso de la medida de no pagar el IVA de facturas aún no cobradas. Como nos comenta Díaz de Magdalena «Además de que las grandes empresas son contrarias a contratar proveedores en ese régimen de caja, existe una complicación significativa en la gestión de las empresas que se acogen al criterio de caja. La medida no es sencilla de implantar. No es tan simple como decir -estupendo, esta no la he cobrado, este IVA no lo pago y ya lo pagaré cuando me paguen- sino que tienes que implantar un nuevo criterio fiscal y contable, llevarlo de forma diferente y más compleja… Es una medida ciertamente ventajosa pero existen muchas complicaciones competitivas y de gestión para poder estar en disposición de asumirla, así que ha sido una especie de bluf»

Si una ley se aprueba para que se acoja una gran cantidad de población y la participa menos de un 1% del total esperado, cuando menos diríamos que su impacto ha sido nulo, insustancial.

Ya en agosto de 2014 el Ministerio de Hacienda reconocía que el número de contribuyentes que se habían acogido a este régimen especial de caja era incluso inferior a la cifra de 22.000 personas, lo cual significa que estamos hablando de menos de un 1% del universo potencial de beneficiarios que había cifrado el propio ministerio.

La medida había sido aprobada hacía menos de un año, a finales de 2013, anunciada en todos los medios económico financieros como la medida que salvaría a pymes y autónomos de la grave obligación de tener que adelantar a Hacienda el IVA de facturas cuyo importe aún no habían cobrado a sus clientes (y sin fecha de cobro en el horizonte) en lo que se pretendía que pudiera suponer un cierto alivio fiscal a su situación económica y financiera, muy maltrecha como norma general en aquel difícil año 2013-14.

Organizaciones como ATA (Asociación de Trabajadores Autónomos) en un primer momento fueron incluso muy optimistas con la medida. Estimaciones de este asociación afirmaban que, solo teniendo en cuenta a los autónomos y sin contar con las PYMEs,  la situación que teníamos antes de la nueva ley que obligaba a asumir el coste del IVA aún no habiendo cobrado la factura (cosa que sigue pasando por inoperancia de la norma aprobada) suponía un coste medio estimativo de 1.900 millones de euros a los autónomos españoles.

En definitiva, una medida que sobre el papel es más que prometedora y muy interesante para las empresas y autónomos pero a la que no es nada sencillo acogerse por la merma de competitividad (muchos clientes no quieren contratar a nadie acogido a ella) y de la eficiencia (la gestión es más compleja). Situación que merece por tanto recalcar que en una empresa es conveniente contar con asesoramiento jurídico como el que ofrecemos en este despacho para saber a qué nos enfrentamos ante cada medida o situación nueva. Si tienen alguna duda a este respecto, pónganse en contacto con nuestro despacho en los canales de que les ofrecemos. La primera consulta es siempre gratuita.