impuesto de las hipotecas

¿Qué hacer para recuperar el impuesto de las hipotecas tras la sentencia del Supremo?

El Supremo cambia de criterio y establece que el impuesto de las hipotecas lo deben pagar los bancos Así saltaba la noticia a la prensa española. Un nuevo mazazo para la banca que viene de manos del Tribunal Supremo. Parece la instancia judicial decidida a poner orden en el ámbito hipotecario sobre el que continuamente desarrolla nuevas reflexiones y doctrinas. Esta vez, el fallo puede afectar a unos 8 millones de hipotecas y esto podría saturar aun más a un sistema judicial ya falto de oxígeno por todos sus costados. La banca, la gran afectada, se defiende solo 24 horas después, atacando, dice que es una cuestión fiscal y que debe ser Hacienda quien responda al ciudadano. De la buena salud de la banca depende la salud de la economía de cualquier país. Si la banca estornuda, el país coge un catarro. Estaremos atentos a cómo evoluciona en las próximas horas y semanas esta peliaguda cuestión.

Hace solo siete meses, una de salas del Supremo (la de lo Civil) afirmaba que era el cliente el que debía pagar el impuesto de las hipotecas (Actos Jurídicos Documentados). Otra sala (de la Sección Segunda de lo Contencioso Administrativo) ha anulado la norma en la que se apoyaba esa decisión y afirma que es el banco quien debe pagar dicha tasa.

Comprendiendo el nuevo escenario

Cuando se firma una escritura se eleva a categoría pública. Es decir se hace constar en una escritura pública y se inscriba en el registro ¿Para qué? Para asegurar al banco asegura la recuperación de la cantidad prestada en caso de impago por parte del comprador. Por lo tanto esto es del interés del banco. Se hace instado por él. Conviene al banco. Lo que dice la sentencia del Supremo es que como el banco es el interesado en este acto, es él quien tiene que correr con sus gastos.

En su sentencia, trending topic en menos de una hora en España, los magistrados afirman que «El sujeto pasivo en el impuesto sobre Actos Jurídicos Documentos cuando el documento sujeto es una escritura pública de préstamo con garantía hipotecaria es el acreedor hipotecario, no el prestatario». De aquí nace toda la controversia y nuevo boom de atención para los despachos jurídicos.

¿Todo esto qué supone?

Supone principalmente dos cosas:

  1. Cómo se van a hacer las cosas a partir de ahora. Marca el camino a la hora de adquirir una nueva hipoteca.
  2. Con carácter retroactivo, el consumidor que en su día firmó con una entidad financiera un préstamo hipotecario tiene ahora la oportunidad de reclamar esa cantidad que pagó en concepto de Actos Jurídicos Documentados, que recordemos, es el gasto más grande en el momento de constitución de una hipoteca (entre el 0,5 y el 1,5% del importe del préstamo, según la CCAA).

¿Quién va a poder reclamar?

De momento andamos aclarando el tema. Ahora hay que fijar el criterio de si podemos reclamar con carácter retroactivo, si habrá retroactividad plena (como con las cláusulas suelo) o parcial, y en caso de ser parcial, hasta qué fecha etc. Por un lado, el banco dice que es una cuestión tributaria, es decir, plantea que se resuelva por la vía contencioso-administrativa. Dicen también, que esta sentencia tiene que abarcar las nuevas hipotecas que se firmen a partir de ahora, pero nunca afectando a lo hecho hasta ahora. Tratan de evitar la cascada de reclamaciones por los millones de hipotecas en activo que en su día tuvieron un hipotecado pagando el impuesto de las hipotecas llamado Actos Jurídicos Documentados.

Por otra parte, las asociaciones de consumidores dicen que hay 8 millones de hipotecas vivas en España y que tiene que ir por la vía Civil. Presionan para que la sala de lo Civil se ponga en consonancia con la de lo Contencioso y se puedan reclamar esos gastos hipotecarios para todas las hipotecas firmadas en los últimos diez años o incluso más allá.

¿Qué podría suponer a los bancos?

Un impacto económico superior incluso al de las cláusulas suelo. Con que se apliquen los últimos cuatro años (que es el tope para los aspectos fiscales) se pueden reclamar cantidades de hasta 6.500 millones de euros. Pero atención, si se fija un criterio de 10 años, o incluso la retroactividad plena como en el caso de las cláusulas suelo, la cifra se dispara de forma exponencial. Sería un varapalo grave y serio para la salud financiera. El Consejo General de Economistas calcula que para el lustro 2010-2015 se recaudaron en España 11.500 millones de euros en concepto de impuesto de las hipotecas.

Cómo reclamar la devolución de los gastos del impuesto de las hipotecas

Ya hemos dicho que estamos pendientes de mayores aclaraciones a fecha y hora actual sobre la materia. Pero de momento la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) aconseja que pueden reclamar:

  • Quienes tengan una hipoteca que aún está viva, es decir, que no se ha terminado de pagar.
  • Quienes tengan un préstamo hipotecario ya amortizado pero de cuyo término no han transcurrido más de cuatro años.
  • Quienes ya lo hayan reclamado pero no tienen una sentencia firme aún. Quienes lo hayan reclamado y ya tengan sentencia firme, no podrán reclamarlo.

Podrá reclamarse la totalidad del importe pagado por el impuesto de las hipotecas (Actos Jurídicos Documentados), y también de igual forma el resto de conceptos (notario, registro, gestoría, tasación). La cantidad concreta va a depender del importe de la hipoteca y de la comunidad autónoma en la que se firmó.

 


 

Firmaste una hipoteca y pagaste los Actos Jurídicos Documentados.

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