Entresijos de las redes sociales en los estamentos empresariales

Las redes sociales, las nuevas tecnologías y en general el uso de programas que ayudan en la gestión y la comunicación en el mundo de la empresa, han agilizado y puesto en valor el sistema de trabajo. Sin embargo, no todo han sido ventajas, la irrupción de nuevos sistemas también trae consigo la necesidad de reciclaje de los usuarios, el continuo proceso de adaptación y el conocimiento de unas reglas de uso nuevas que es imprescindible conocer.

Selección de un puesto de trabajo a través de las redes sociales

Internet y las redes sociales son hoy por hoy un escaparate donde las empresas muestran sus puestos vacantes y los usuarios pueden hacer una búsqueda pormenorizada de todos los trabajos disponibles en función de su lugar de origen, la disponibilidad horaria, los conocimientos requeridos, el sector de profesionalización o de un país de destino donde busquen una nueva oportunidad, entre otros. La posibilidad de darse a conocer sin fronteras y acercar las opciones a nuestro alcance, pero también una ventana abierta a la competitividad y al conocimiento personal.

La primera de ellas, la competitividad, no solo es buena, también imprescindible. Nos hace ser mejores en lo nuestro y al mismo tiempo dinamizar el mercado, mover el flujo; la segunda de ellas, el conocimiento personal, es un arma de doble filo que es fundamental controlar.

La selección de personal para nuestra empresa

El proceso de selección en una empresa requiere de una criba importante, abrir las puertas de nuestro negocio, las intimidades de nuestro “hogar” es una decisión arriesgada, y es importante saber en qué manos depositamos nuestros clientes, procesos de trabajo, secretos empresariales… Por ello, cada vez más, los equipos responsables de esta selección se sumergen en las redes sociales para realizar un primer descarte. ¿Qué contamos de nuestra vida en internet?

La imperiosa necesidad de contar nuestros logros, nuestras celebraciones, nuestras vacaciones, en definitiva nuestras intimidades a través de la red, habla mucho de nosotros y nos ubica de forma inmediata en una categorización que no podemos controlar, por parte del receptor de la información.

En qué invertimos el tiempo libre, en qué gastamos nuestro dinero, qué vocabulario usamos, con qué tipo de personas nos relacionamos, cuál es nuestra presencia física, hasta qué punto somos capaces de entrar en conflicto o quedarnos al margen en un tema delicado, el color político… incluso el silencio está comunicando. “Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”. Pero y ¿qué cuentan los demás? Controlar lo que nosotros publicamos es relativamente fácil, pero en ocasiones saber o decidir sobre lo que que comparten otros, no lo es tanto. Se convierte casi en fotoperiodismo nuestra presencia en internet. Facebook, Twitter, Instagram… sí, pero no a cualquier precio.

A priori esta decisión tiene consecuencias a corto, medio plazo, sin embargo vamos a reflexionar más allá, ¿qué consecuencias pueden tener para nuestros hijos el día de mañana en su entorno personal y profesional, las imágenes que nosotros compartimos hoy de ellos? El Big Data se apodera de nuestras vidas.

El uso del whatsapp y sus privilegios    

El whatsapp es el hijo pequeño que siempre es “cascarón de huevo” en todos los juegos. Es tan grande la agilidad y la red que nos permite tejer, que pasamos por alto algunos riesgos que quizás, en otras redes sociales, no dejáramos correr.

El whatsapp ha abierto la jornada 24 horas de trabajo y borrado del diccionario el concepto no disponible o estoy en mi tiempo libre. Las redes sociales no sólo son una complejidad para el contratado como veíamos con anterioridad, también tiene límites para el contratante. Recientemente, con la entrada en vigor de la nueva Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos, se ha prohibido que los superiores puedan ponerse en contacto con sus trabajadores fuera del horario laboral, o que sí lo hacen, estos tengan la posibilidad de denunciarlos.

El abuso y el chantaje dentro del entorno laboral con respecto a este tipo de prácticas fraudulentas tiene los días contados, y es que, si alguna empresa decidiera tomar represalias contra el empleado, el trabajador podría ganar fácilmente en un juzgado y esto supondría una importante sanción para la marca que ejerciera de mala fe.

El derecho a la desconexión digital

Como cita de forma explícita el artículo 88 de la Ley, los trabajadores tienen derecho a la desconexión digital fuera de su horario laboral. Si bien es cierto que la ley no prohibe que la empresa escriba solicitando al empleado, éste tiene derecho a no contestar hasta que se vuelva a encontrar en horario de trabajo.

El buen uso de esta medida no es suficiente, y se exige a la empresa un protocolo adaptado y una concienciación, sensibilización y exposición del tema. Desde este despacho te ayudamos si necesitas ponerte al día con estas prácticas y sus últimas novedades legislativas, recuerda que tu imagen de marca también está en juego y la relación con los empleados es fundamental,para generar un buen clima de trabajo y una imagen positiva dentro y fuera de la empresa.

 

Por | 2019-03-07T11:46:43+00:00 febrero 28th, 2019|Artículos, Blog|Comentarios desactivados en Entresijos de las redes sociales en los estamentos empresariales