el protocolo familiar

El protocolo familiar en las sociedades mercantiles

El protocolo familiar, es una fórmula para coordinar la convivencia en el seno de una empresa familiar. Es una herramienta muy pero que muy útil en las sociedades mercantiles o empresas que nacen dentro del ámbito familiar (precisamente la mayoría de las que están presentes en nuestro tejido empresarial lo son). La finalidad más habitual  que tienen las empresas que implantan y aplican este protocolo es marcar de una forma precisa cuáles van a ser los derechos y las obligaciones de los socios de la sociedad familiar y esto se hace para asegurar la pervivencia de la sociedad. Si tienes una empresa y la tienes con tu familia, este post te interesa.

Qué es el Protocolo Familiar

Como decíamos antes, la mayoría de empresas implantadas en España son empresas de carácter familiar, es decir, creadas en el seno de una familia para ser el modus vivendi o principal fuente de ingresos que da sostenimiento económico a la unidad familiar. Una empresa familiar, tengámoslo claro, es aquella en que las personas que la integran, los socios, los directivos, parte o total de sus trabajadores son parientes entre sí.

Esto es una circunstancia que genera muchos quebraderos de cabeza en el seno de la empresa porque tu empleado, cuando es por ejemplo tu hijo, es tu empleado, pero también tu hijo con todo lo que ello conlleva a la hora de pautar, establecer normas… Quien tiene una empresa familiar, estará interesado en este post, y no necesita que entremos en más detalles ¿verdad? El protocolo familiar lo que viene a hacer es permitir regular las relaciones en ese complejo entorno familia-empresa. Las relaciones de cada uno de esos familiares con la empresa en cuestión, quedan subordinadas a est protocolo. Aquí vamos a establecer cómo son.

Especialmente va a incidir en la relación de la empresa con los socios principales. Naturalmente. Afecta si lo deseamos a los socios de ahora como a los que lleguen en el futuro (hijos que hereden etc.) Cuando estas nuevas personas se incorporan también tienen que asumir los términos que se perfilan en ese protocolo. Es más, antes de poder ser llamados socios de estas empresas, deberán adherirse al pliego de condiciones y normas que contempla el protocolo familiar.

Como ya imaginas, lo que hace el protocolo familiar es indicar qué obligaciones y qué derechos contemplan a cada socio, directivo, trabajador etc. Dejando claras estas cuestiones, se mejora muchísimo el clima laboral dentro de las empresas familiares porque hay un sistema compartido de normas y pautas. Somos familiares, pero cada uno sabe lo que tiene que hacer. Ya no es tu hermano o tu padre el que te pide cuentas de tu rendimiento o tu administración, eres tú mismo a través del protocolo firmado y aceptado por uno mismo.

Qué podemos regular con él

Casi lo que queramos. Horarios, competencias, retribuciones… Aquello sobre lo que los familiares crean que es importante estar de acuerdo. No hay una norma regulando el protocolo familiar, sino que es un concepto abierto en su diseño (no así en su formalización que sí requiere de algunas pautas como veremos en el siguiente apartado). Esa voluntariedad y esa libertad compositiva a la hora de definir cómo va a ser nuestro protocolo familiar, se torna en estricta y obligatoria una vez se ha constituído. Es decir, no estamos obligados a poner en nuestro pacto que se entra a las 8.00, pero si lo ponemos y lo firmamos y lo formalizamos en escritura pública, a partir de entonces, los trabajadores estarán obligados a entrar a las 8.00. Si alguno lo incumple reiteradamente, podrán contemplarse incluso algunas sanciones que además, pueden venir ya firmadas y acatadas en el pacto del protocolo familiar.

Podemos regular por tanto todo lo que consideramos oportuno, si los socios están en su totalidad conformes ¿Lo más habitual? Honorarios, incompatibilidades, requisitos, jubilación, transmisión de acciones, horarios, comportamientos y código de conducta… Es bastante amplio, pero lo normal es regular estos capítulos.

Cómo podemos hacer para implantar el Protocolo Familiar

Para tener un protocolo familiar en nuestra empresa necesitamos dos cosas vitales:

  1. Acuerdo unánime de todos los socios en torno a este protocolo
  2. Formalizarlo a través de escritura pública

No es necesaria su inscripción en el registro mercantil, que es una duda frecuente que solemos resolver en nuestro despacho. No. No es necesario. Se formaliza ante notario.

Nuestro consejo:

Nuestro consejo como abogados expertos en derecho corporativo, es que uses esta herramienta en tu empresa familiar. Es una pieza verdaderamente útil.  Es expresión de buena voluntad de todos, es acuerdo sobre cuáles son las normas y por tanto, el mejor mediador posible cuando estalla la discusión: lo tienes que acatar porque todos lo acatamos y es así, porque todos, tú también, lo firmamos y aceptamos. Esto es un instrumento verdaderamente importante en el seno de una empresa familiar.

Además, al contemplar y marcar cómo va a evolucionar la empresa, cómo se va a transmitir a los socios futuros etc, vamos a asegurar la pervivencia de la empresa más allá de nuestro tiempo, en el futuro. Por eso es un modelo tan demandado por las empresas familiares de más duración en el mercado.

¿Y a ti? ¿Te ha resultado útil este contenido? ¿Quieres redactar tu propio protocolo familiar de empresa? Déjanos ayudarte. Ponte en contacto con nosotros en el correo

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