El contrato de “Joint Veinture”

El mundo empresarial es en sí mismo una aventura. Debido a la complejidad de los proyectos en muchas ocasiones se eligen contratos como el de joint veinture para dar forma y que el negocio con el que tanto hemos soñado pueda echar a andar. Si estás pensando en empezar a trabajar por tu cuenta,cambiar de sector, ampliar horizontes… y tienes dudas, desde el despacho Díaz de Magdalena te aconsejamos que te pongas en manos de profesionales, dejar a la improvisación factores determinantes no solo pueden provocar que tu proyecto no logre alzar el vuelo, sino que pierdas muchos recursos económicos y personales en el proceso.

Comenzar con uno o varios socios una aventura profesional es un punto de apoyo muy grande a través del cual, todas las partes integrantes podréis poner en común vuestros conocimientos y aunar esfuerzos. Sin embargo es importante delimitar y establecer desde los inicios las bases de la relación entre todos los miembros para evitar sorpresas desagradables en un futuro incierto. Cuando los miembros que forman parte de este proyecto son a su vez empresas estaremos ante lo que denominamos contratos colaborativos o de asociación. Cada uno de los intervinientes podrá en común sus respectivos recursos y juntos podrán emprender hacia un fin común. En algunas ocasiones la forma jurídica que resulta de este tipo de contratos es nueva y por tanto deja al margen las originarias de cada parte, en otras, alguna de ellas predomina sobre la otra, y es entonces cuando estaremos ante un caso de fusión.

Qué pasa cuando se unen profesionales en una aventura empresarial

Cuando quienes se unen no tienen una empresa detrás, sino que quieren hacer de este proyecto, una empresa en común estamos ante lo que denominamos contrato de joint veinture, con el paso del tiempo también conocido como jont venture.

¿Qué aspectos básicos caracteriza a los contratos de joint veinture? En concreto son cuatro las características que destacan en ellos y son las siguientes:

  1. a) Carácter contractual: Posee un carácter contractual  sin tener necesidad de dotarlo de una forma específica . Está basado en un acuerdo de voluntades con el fin de conseguir unos objetivos comunes.
  2. b) Riesgos compartidos: las aventuras empresariales como su propio término indica, conllevan una serie de riesgos. La asociación de personas también ofrece la posibilidad de compartirlos a través de este tipo de contrato.
  3. c) Derechos de los participantes a la gestión: este tipo de contrato cuenta con la buena predisposición hacia el bien y objetivo común, que todos sus miembros tienen capacidad de gestión, acción y decisión sin que se requiera la aprobación del resto.
  4. d) Objetivos y plazos limitados: los objetivos y los plazos para lograr el fin son muy concretos en estos casos y esa es una de las principales características frente a las sociedades mercantiles que en su mayoría estos son más difusos.

¿Qué aspectos suelen estar regulados en un contrato de Joint Veinture?

Un contrato de Joint Veinture no necesita contener todos estos aspectos, pero sí es cierto que puede protegerte en todos ellos. A continuación te los citamos:

  1. Como cualquier contrato requiere de un acuerdo entre todas las partes integrantes y de su declaración de estar dispuesto a trabajar por el bien común.
  2. Concretar el negocio: este tipo de contratos se llevan a cabo cuando las partes, que se conocen de forma previa, deciden emprender con un proyecto, por ello en este tipo de contratos el negocio está claro y suele venir acompañado en un timming que establezca tiempos, en el caso de quererlo así, en función del logro también de los objetivos.
  3. Objetivo común: los contratantes comparten un objetivo común, esto los motiva y los hace trabajar por el bien común para lograr el objetivo por el que todos se han unido.
  4. Estos contratos requieren de varias partes que formen parte de la asociación, sin embargo esa unión no tienen porqué ser solo de personas físicas también puede mezclar personas físicas y jurídicas, abriendo de esta forma mucho más el abanico de posibilidad para quien esté buscando un socio.
  5. Salvo que se exprese explícitamente, los integrantes no tienen responsabilidad solidaria, cada uno de ellos mantiene su propia autonomía e individualidad.
  6. Todos los miembros pueden ejercer su derecho de gestión salvo que se establezca desde el inicio de una forma distinta. De esta forma todos trabajan desde la misma posición de igualdad y autoridad frente a la toma de decisiones por ejemplo.
  7. Las aportaciones de sus miembros seguirán teniendo un carácter privativo. Estas, que pueden ser bienes, dinero, servicios o derechos quedarán al margen de las que se generen de la actividad común que sí tendrán una cotitularidad.
  8. Este tipo de contrato también debe establecer cómo se va a realizar la representación en los casos en los que se necesite establecer un orden de cara a la presentación de la empresa o el proyecto. Esta representación también puede ser delegada.
  9. Ganancias y pérdidas serán repartidos por todos sus miembros, algo que también debe albergarse en el contrato de joint veinture desde el inicio.
  10. Los resultados en ocasiones no solo son necesarios, a través de este tipo de contrato también podremos establecer cómo puede ser el uso o el beneficio de los resultados en función de cuáles sean estos.
  11. La contabilidad de este tipo de contratos puede ser dependiente o no de sus miembros integrantes en cuyo caso operará de forma diferente ante las obligaciones fiscales, renta…

Son muchas las ventajas del contrato de Joint Veinture. Embarcarnos en una aventura empresarial debe contar siempre con unos cimientos sólidos que aseguren el plazo vital del proyecto. Si estás pensando en ponerte en marcha ponte en contacto con el despacho Díaz de Magdalena y te ayudaremos a empezar.

Por | 2019-05-02T13:44:12+00:00 abril 26th, 2019|Blog|Comentarios desactivados en El contrato de “Joint Veinture”