Despido procedente: motivos válidos para despedir

Vamos a hablar del despido procedente. Dicen todos los expertos, a poco que consultes las páginas de economía, mercado, etc que se avecina otra crisis de empleo en España, no tan profunda como la anterior (dicen) pero con consecuencias laborales a nivel macroeconómico.

Ello supone la llegada de nuevo de los EREs, los despidos procedentes, no procedentes, los ceses… a los titulares del telediario durante una buena temporada. Si además tenemos en cuenta fenómenos accesorios como el Brexit, que ya se ha llevado por delante a un turoperador que traía una media de 10 millones de turistas al año a España… Es bueno ir informándose.

Por eso en esta semana, en este post,  vamos a anotar algunos argumentos de despido que sí que son admitidos como procedentes, esto es, que son causa de despido aprobadas por la ley. En estos casos reconocería el derecho de la empresa a despedir al trabajador por alguno de estos conceptos. Veamos cuáles son:

Despido procedente: causas admisibles

Pasa por la ducha antes de ir a trabajar

Hay que bañarse. Por muy ecologista que seas, muy sport, anticonservador… si trabajas con más gente tienes que ir aseado. A ti no te gusta oler el deshecho metabólico de los demás ni a los demás el tuyo. Un compañero mal oliente da lugar a numerosas quejas de parte de sus compañeros y esto desemboca en despidos procedentes si no se toma buena nota de los apercibimientos de parte de los superiores.

No sirves

Nos pueden despedir de forma totalmente justificada si demuestras no ser válido para hacer tu trabajo. Eso se puede argumentar, o probar incluso, por ejemplo, desde las quejas de los clientes.

Relaciones con los superiores

A menudo, las relaciones laborales que se viven en el seno de una empresa, pueden ser poco llevaderas, es más, pueden ser desagradables. No obstante, tomarte la justicia por tu mano, responder de mal tono a tus superiores puede ocasionar expedientes sancionadores o incluso un despido con bastantes posibilidades de ser válido. Si el clima laboral de tu empresa no es bueno, cambia de empresa. A tu jefe no lo va a cambiar nadie.

Acatar órdenes

Cuando te dan una orden, puede ser más acertada o más absurda; pero tienes que hacer lo que te encomiendan. No hacerlo, falta a tu compromiso laboral y podría ser motivo de despido procedente. El acatar las órdenes no tiene que ver con el criterio u opinión que tú tienes acerca de ellas. Solo hay dos casos en los que puedes no acatar una norma u orden:

  • Si te ordenan hacer algo que no es legal
  • Si te ordenan algo que denigra tu dignidad

Consumo de drogas

Presentarse al trabajo en estado de intoxicación etílica o bajo la influencia de alguna otra sustancia ilegal e incapacitante, es motivo de despido. Ahora te digo más: conductores, cirujanos, maestros… pueden sufrir despido fulminante si se presentan drogados a trabajar.

Respetando a tus compañeros

Si te peleas con tus compañeros, si les faltas al respeto, si promueves la burla, difamación, calumnias (bullying) contra uno o varios de ellos; si crees que todas las compañeras están locas por ti y puedes insinuarte incesantemente etc. puedes estar lleno de material documental para que te echen de la forma más procedente posible.

Material de trabajo

Tratar a golpes la impresora, tirar pañuelos por el suelo, colgar el teléfono de un golpe, hacer del armario el sparring de tus enfados y picos de ansiedad… El material que la empresa pone a tu disposición debes cuidarlo porque si no podrías dar argumentos válidos para tu despido.

Indumentaria

Aquí podemos indicar dos contextos: uno, la empresa tiene un código de vestimenta y tendrás que cumplirlo o serías correctamente despedido. Otro, no acudes a trabajar con ropa adecuada, por ejemplo si trabajas en un despacho de abogados y vas en chándal o leggins porque después quieres ir al gimnasio.

Bajada de las ventas

Aunque la casuística es bastante complicada, te diremos que si ves bajar las ventas de tu empresa, ve buscando un plan B por si acaso. Tres trimestres consecutivos con descensos de ventas, o una empresa en números rojos podría poner en disposición a la empresa de prescindir de tantos trabajadores como sea justificado desde un punto de vista económico.

Cambios

Una empresa puede tener cambios de tipo técnico u organizativo. En estos casos, podría considerarse justificado tu despido incluso dentro de un despido colectivo. Por ejemplo, si tu empresa en Madrid mueve sus instalaciones a Marruecos buscando una mayor rentabilidad por el ahorro de costes, tú puedes tener probabilidades de ser despedido. Por cambios técnicos: pues por ejemplo, antes había operadoras de teléfono que conectaban la línea de la llamada y al automatizar el proceso, todas fueron despedidas porque un sistema técnológico podía hacer su trabajo.

Plan de Riesgos

Si en tu empresa hay normas de seguridad, tienes que cumplirlas. No hacerlas te pone en riesgo, pone en riesgo a tus compañeros o puede amenazar incluso la continuidad de la empresa por medio de la responsabilidad subsidiaria en caso de producirse alguna pérdida. Motivo más que suficiente de Despido procedente el de aquel trabajador que no respeta las normas de seguridad de su empresa.

Trato con el cliente

Supón que un cliente entra y se pone a insultarte o a atacar tu raza, condición, religión, cultura… Si le devuelves ese trato o peor, le golpeas o enzarzas en algún tipo de disputa, la empresa tiene argumentos para un Despido procedente. Trata de evitar la confrontación con el cliente e indica el problema a tus superiores. No puedes evitar topar con imbéciles pero sí puedes trabajar en cómo les gestionas.

En definitiva, como ves, no es tan difícil ser despedido de manera procedente. Hay muchos casos en los que no comportarte de forma responsable con tu empleador y compañeros, con tu taréa… puede dar pie a un Despido procedente sin nada que objetar por parte de un juez. Tómate tu trabajo muy en serio: es el mejor consejo que te podemos dar.

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Por | 2019-09-25T12:21:18+00:00 septiembre 6th, 2019|Artículos, Blog, Noticias jurídicas|Comentarios desactivados en Despido procedente: motivos válidos para despedir