insolvencia punible

Delito de insolvencia punible. Qué no hacer si somos insolventes.

Share on Facebook0Share on Google+1Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn9Pin on Pinterest0

Esta semana vamos a hablar de Insolvencia Punible. En el Despacho Díaz de Magdalena, tenemos la suerte de contar en nuestro equipo con una abogada de dilatada experiencia en el ámbito concursal: Carmen Díaz de Magdalena. Ha representado más de sesenta casos concursales. De su amplia experiencia con empresas que han entrado en concurso de acreedores, mal administradas o víctimas de coyunturas económicas poco favorables nos vamos a nutrir para explicar algo que nunca debe cometer una empresa aún cuando se ve con el agua al cuello: el delito de insolvencia punible, o lo que es lo mismo, tomar determinadas medidas en contra de los intereses de los acreedores.

En primer lugar vamos a ver qué es la insolvencia y luego veremos qué malas prácticas nos pueden llevar a la insolvencia punible.

¿QUÉ ES LA INSOLVENCIA EMPRESARIAL?

Es una voz jurídica que se refiere a aquellas empresas que no pueden hacer frente a los compromisos de pago que tienen acordados. Cuando esto sucede, podemos tomar dos caminos: seguir cayendo en picado y entrar en una situación cada vez más complicada; o tomar acción y poner freno a la situación, modificando los comportamientos que nos hacen no ser rentables, afrontar los compromisos de pago, renegociar deudas, pactar calendarios de pagos… en definitiva salvar la situación financiera de nuestra empresa.

Cuando una empresa es declarada insolvente, se abre todo un proceso que nos habrá de llevar a una situación muy difícil que puede terminar en el concurso de acreedores, vendiendo el activo de la firma para hacer frente al pago de las deudas contraídas. Bien es cierto que en esta coyuntura podemos asirnos de la mano de una profesional con experiencia en este tema llegado este punto, como por ejemplo contar con toda la experiencia de nuestra directora, abogada y administradora concursal Dña. Carmen Díaz de Magdalena para hacer frente con todas las garantías a tan delicada situación. Sin embargo, te preguntamos ¿por qué esperar a llegar a tan delicada situación?

«Lo más sensato es poner remedio antes. Podemos dar una segunda oportunidad a aquellas empresas incapaces de hacer frente a sus necesidades de pago, pero siempre será más sensato actuar de manera preventiva, con un buen plan de viabilidad, trazando un camino de gastos razonados y tesorería creciente. Nuestro método se basa en el conocimiento de la realidad jurídica-empresarial. Mediante el compliance, un plan de viabilidad, estrategias de negociación y refinanciación bancaria… podemos sacar a la empresa del atolladero antes de que se llegue a la situación más extrema» nos apunta Carmen Díaz de Magdalena.

También se puede acordar un plan de pagos. Es un reconocimiento y una protección que nuestro ordenamiento jurídico hace a aquellos deudores constituídos en mora. Nuestro despacho asesora legalmente y diseña un plan de pagos viable.

Como ves, existen ciertas salidas, alternativas y cauces para ir resolviendo la insolvencia de manera que salves tu negocio pero siempre teniendo claro que las deudas se tienen que pagar.

¿Entonces, qué es la insolvencia punible?

La insolvencia punible es aquella ocasión en la que la empresa que entra en concurso de acreedores no hace uso de los cauces legales estipulados y establecidos para estas situaciones y viaja a través de actividades poco transparentes que pretenden ocultar bienes, salvar beneficios… en detrimento de los acreedores que están a la espera de cobrar lo que les pertenece. Estos actos se llevan a término cuando se está en una situación de insolvencia actual o inminente. Es decir, que se hacen siendo sabedores de que habrá que hacer frente a una administración concursal donde se tendrá que pagar, incluso a cuenta del patrimonio, lo que se debe.

Y qué cosas puede hacer una empresa insolvente o en claras vías de insolvencia para que las considere la ley insolvencia punible. El marco legal establece una tipología que podemos presentar de la siguiente forma. Será insolvencia punible:

  • Ocultar bienes con los que se podría haber afrontado la administración concursal y el pago a los acreedores.
  • Conducta/s imprudente.
  • Cualquier acción que oculte patrimonio, actúe contra él y en contra de los intereses del acreedor.
  • Asumir nuevas deudas, transferir dinero… incurrir en estas salidas de dinero no justificadas y no acordes con la situación insolvente en que se encuentra.
  • Vender o prestar servicio por precio inferior a su coste de adquisición o producción.
  • Reconocer créditos falsos.
  • Faltar al deber de diligencia en la gestión de asuntos económicos entrando en negocios especulativos, abordando inversiones nuevas e inciertas…
  • Incumplimiento contable: las empresas tienen el deber de llevar una contabilidad. Esa contabilidad además, debe ser transparente y cumplidora. Eludir el llevar una contabilidad en la empresa, o peor aún, tener una doble contabilidad, ocultar o destruir datos contables… Todo lo que eluda responsabilidades u oculte información necesaria para entender el funcionamiento y situación patrimonial de una empresa insolvente será considerado delito de insolvencia punible.
  • Custodia Documental. Hay documentos como contratos, asientos contables, balances, modelos 300… que aportan muy buena información para alcanzar a conocer cómo está realmente la empresa a nivel económico y patrimonial. Esconderlos, destruirlos etc. porque son documentos que dirán que tenemos cierta cantidad en tal cuenta, o cierta propiedad en tal sitio con que hacer frente a pagos tratando de conservarlos es delito de insolvencia punible.
  • Documentos contables falsos o mal elaborados que hacen que el administrador concursal no entienda o pueda conocer la realidad de la empresa. En general, todo aquello que venga a dificultar la labor del administrador concursal constituye una falta o delito de insolvencia punible. El administrador intenta ayudar a tu empresa, eso no se debe olvidar, pero siempre garantizando que los acreedores cobrarán lo que se les debe.

Este delito, supone una responsabilidad civil, sanción que se sumará a la masa que se está administrando por vía concursal. No parece buena idea añadir más deuda a una deuda que ya de por sí es difícilmente asumible. Consejo: no trabajes contra el administrador concursal sino con él. Seguro que así evitamos tentaciones, caer en delitos y mejor aún, podemos encontrar salidas razonables.

Si desea asistencia o asesoramiento para su empresa, analizar su viabilidad, elaborar un plan de viabilidad o empezar a trabajar en su insolvencia antes de llegar al concurso de administradores, cuente con toda la experiencia de Carmen Díaz de Magdalena. Solicite su cita en:

Carmen Díaz de Magdalena
Pza de Manuel Becerra, 16 – 5 ext. izda | 28028 Madrid
Telfs: 913557877 / 917242512 / 603634318
Fax: 911413478
despacho@diazdemagdalena.com