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Concursos de acreedores: la situación española y su tendencia a la baja.

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En mayo conocíamos la estadística de que España es uno de los países con menos concursos de acreedores de la Unión Europea, tal como informaba la agencia de noticias Europa Press. Según podíamos saber, durante el ejercicio correspondiente a 2016, España fue el país donde se experimentó el mayor descenso en el número de concursos de acreedores.

Una caída del 20% de las empresas declaradas en concursos de acreedores era la causante de ese titular. El dato, emanaba de un informe elaborado por el Registro de Expertos en Economía Forense (REFOR) que es una subdivisión, un órgano especializado dentro de la estructura del Consejo General de Economistas (CGE).

El informe se hizo como estudio comparado entre las siete primeras economías de la zona euro (Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Portugal, Dinamarca, Finlandia y España). Fue en este estudio donde se pusieron de manifiesto esos valores comparados. La economía en general en la Unión Europea ha mejorado. Las otras naciones analizadas también experimentaron un descenso de las empresas que caían en concursos de acreedores. La diferencia estriba en la caída, que en países como Francia o Alemania (puntas de lanza del esquema Euro sobre todo tras el Brexit inglés) fue de un 11%. Es una buena bajada, pero dentro de los valores habituales. El 20% español es casi el doble de la tasa media. En España en 2016 se registraron 4.080 concursos de acreedores.

Concursos de acreedores en países europeos en 2016

España  4080 concursos de acreedores en 2016
Francia 58.000 concursos de acreedores en 2016
Alemania 21.518 concursos de acreedores en 2016
Reino Unido 16.502 concursos de acreedores en 2016
Portugal 7.000 concursos de acreedores en 2016
Dinamarca 6.674 concursos de acreedores en 2016

Las cifras son bastante elocuentes en este caso. Máxime si tenemos en cuenta que países como Francia multiplican por 14,5 nuestra tasa en 2016 o que la población de Dinamarca en 2016 era de 5,731 millones de habitantes y la de España 46,56 millones pero sin embargo nos superaba en 2594 concursos de acreedores.

El PIB y los concursos de acreedores

Otra conclusión interesante a la que nos lleva el estudio del Registro de Expertos en Economía Forense (REFOR) es que existe una relación directa e importante entre la capacidad productiva de un país y su descenso en el número de concursos de acreedores. Por lo menos en la zona Euro, para ser prudentes con el alcance del trabajo de campo. La conclusión, para mayor efectismo la podríamos enunciar así: a más produce un país (de la Unión Europea) más baja su tasa de concursos de acreedores. Sin embargo no podemos armar un cociente fijo (es decir, que no podemos asignar inmediatamente a un valor porcentual del PIB un valor porcentual negativo en el cómputo de casos concursales porque no siempre se mantiene la misma tasa) pero sí decir que baja.

España crece el PIB un 3,2% bajada de los concursos de acreedores del 20%
Alemania crece el PIB un 1,9% bajada de los concursos de acreedores del 9%
Italia crece el PIB un 0,9% bajada de los concursos de acreedores del 8,6%
Francia crece el PIB un 1,2% bajada de los concursos de acreedores del 8%

En los países escandinavos, si bien existe una correlación similar, no es tan palmaria como en el bloque fuerte de la Unión (España-Alemania-Francia). Parece claro que por tamaño, producción, ritmo económico… tras el Brexit, España pasa a ser la tercera economía de la Zona Euro en relevancia. Si analizamos el aspecto de influencia cultural a nivel mundial, teniendo en cuenta el idioma, la llegada de turistas… habría que ver si no es la punta de lanza de la Unión, pero eso no es el objeto de este artículo.

Estabilidad concursal

España no goza de la estabilidad concursal de otros países de la Unión. A eso llega también como conclusión el informe. Es decir, que España experimenta esas bajadas de récord porque cuando cae en desgracia, también experimenta un caotismo mayor. Nuestra gráfica en cuanto a lo concursal es una cordillera repleta de escarpadas subidas y bajadas. Nuestros paisanos franceses o alemanes se mantienen en valores más discretos para lo bueno y para lo malo. Su gráfica es más una agradable sucesión de donas progresivas.

Según la letrada y experta en economía forense, Carmen Díaz de Magdalena (Administradora Concursal con decenas de casos en su haber) «No es frecuente encontrarse una bajada de este nivel  repetida en años sucesivos. Lo normal sería que tras ese fuerte descenso, en años sucesivos registraramos ya una tasa más parecida a la tendencia que marca la unión europea. Otro aspecto importante a tener en cuenta es la cultura concursal que tenemos en España comparada con otros países. Por ejemplo, Francia tiene 2,8 millones de empresas, y España tiene 3,1 millones de empresas. Sin embargo, hay una diferencia casi 15 veces mayor entre los casos de concursos de acreedores que no se explica del todo con el crecimiento económico, que es verdad que en España ha sido de dos puntos más que en Francia, donde la crisis hizo mella más tarde que aquí. Para explicarlo, diremos también que los demás países de la Unión, hay una cultura de declararse en concurso de acreedores que en España cuesta más.»

Como muestran los datos del FOGASA, en España podemos hablar de cierta economía sumergida de insolvencias que no acaban en concursos como indicaba la propia Europa Press y apoya la opinión que acabamos de leer de la administradora concursal Díaz de Magdalena.

Según aconsejan los expertos del REFOR, debería indagarse por qué en España se acude menos al concurso de acreedores y la nueva directiva europea de insolvencias o sobre todo la reforma de la Ley Concursal española pueden ser momentos muy propicios para hacerlo.

Tal vez, procesos más ágiles y menos costosos harían a los empresarios españoles acudir antes o con mayor predisposición a la administración concursal. Otro punto estaría en eliminar los prejuicios con respecto a la circunstancia concursal “las situaciones de insolvencia siguen percibiéndose como un estigma, por lo que muchas empresas se resisten a acudir al concurso por una posible pérdida de reputación” apunta el economista Alfred Albiol.

Lo cierto es que la administración concursal puede ser una solución para delicadas situaciones de insolvencia en las empresas.