Compliance en los partidos políticos, cómo funciona

¿Existe el compliance en los partidos políticos? ¡Claro que existe! Los partidos políticos son en definitiva un ente muy parecido a las empresas, con sus propios mecanismos y escalafones y por tanto están igualmente obligados al cumplimiento de la ley en materia de compliance.

La corrupción dentro del seno de los mismos, es en la actualidad uno de sus principales problemas, que además otorga a la ciudadanía uno de los principales argumentos para dar o quitar un voto. En un momento de proliferación de nuevos partidos políticos, nos encontramos con una labor incipiente de compliance entre aquellos que están empezando su andadura, y una compleja tarea de control previo y presente de sus acciones y por supuesto que influye en la envergadura y tamaño de cada uno de ellos. Así como una empresa, es importante detectar en qué momento del ciclo vital se encuentra el partido para lograr una aplicación real del compliance que se adapte a su momento actual. 

El compliance, pieza fundamental para lograr votos

Como ya hemos mencionado la supervivencia de los partidos políticos se debe en gran parte a la transparencia de su labor y de la gestión de activos que pasan por sus manos. Este es uno de los principales motivos por los cuales un buen plan de compliance en el momento adecuado, evitará la acción de actividades fraudulentas que pongan en la picota la labor del partido. En la mayoría de los casos el plan de compliance logrará que el delito se produzca y en aquellos que no lo haga, establecerá los protocolos para luchar contra el mismo y consiga así erradicarlo. 

El conocimiento de la existencia de un plan de compliance

Una de las principales ventajas de conocer que existe un plan de compliance, tanto en este sector como en otros donde se implante, es que sus trabajadores o las personas relacionadas de forma activa, conozcan que existe un protocolo por el cual se lleva de forma constante un control para la prevención de delitos y que en el caso de realizarse, se luchará contra ellos. Su conocimiento en sí mismo, es una medida disuasoria para aquellos que deciden saltarse las reglas.

El compromiso directivo para la gestión del compliance

El compliance y su gestión, son una herramienta de gran eficacia tanto en partidos políticos como en empresas, pero es cierto que no funciona por sí solo. El compromiso real de sus líderes, de aquellos que se encuentran en los puestos directivos es imprescindible. Por una parte es imprescindible para que la ejecución y control del plan sea el adecuado y no se convierta en un conjunto de papeles es una estantería, pero también lo es en el reflejo de aquellos que están por debajo. Como comentábamos antes el conocimiento por parte de las personas que integran una empresa o un partido político es una herramienta disuasoria para la actividad delictiva, sin embargo si sus líderes no lo viven igual en primera persona, sus subordinados pronto serán conscientes de que el plan de compliance es simplemente un documento para “cubrir expediente” que no tendrá efectividad alguna en el desempeño interno de las tareas y actitudes. 

El compliance officer también en los partidos políticos  

Si bien es cierto que las altas esferas deben creer y velar por el cumpliliento de esta normativa, es fundamental la existencia del compliance officer, como lo es en una empresa. Esta figura debe proteger y trabajar por el correcto funcionamiento del plan, y para ello debe tener dos cualidades básicas que le permitan observar con objetividad y en ningún caso opere coaccionado, debe ser una persona con independencia económica, es decir, que su sustento no dependa del partido, por otro lado que en la medida de lo posible no forme parte del consejo directivo. Aunque estos son dos de los puntos claves, existen otras circunstancias, como la presencia de familiares dentro del entorno que puede llevarle a actuar con poca libertad en la toma de decisiones.  

La libertad, una de las principales ventajas del compliance

El plan de compliance y el compliance officer es para muchos una camisa de fuerza, y sin embargo busca el fin opuesto. La garantía de su correcto funcionamiento posibilita a sus trabajadores la posibilidad de crear un ambiente saludable donde poder hablar y operar con libertad, donde un puesto de trabajo no estará en riesgo simplemente por el hecho de dar una opinión al respecto, siempre claro está, que esta se encuentre dentro de la legalidad y de la materia laboral y no en un terreno personal al que no hace alusión la labor desempeñada.

Una de las principales acciones que se debería implantar es un canal y mecanismo anónimo por el cual se puedan comunicar denuncias anónimas que faciliten el control y protejan a aquellos que les ponen voz. 

Empresas y partidos políticos tienen en sus manos una herramienta altamente eficaz y en el horizonte, gran margen de mejora. Aquellas entidades que logran mejores resultados son quienes operan con normalidad con protocolos y la normativa compliance. 

Por | 2019-07-24T12:30:45+00:00 julio 19th, 2019|Blog|Comentarios desactivados en Compliance en los partidos políticos, cómo funciona