abogado en la empresa

¿Para qué quiero un abogado en la empresa?

Un abogado en la empresa aborda permanentemente la toma de decisiones. La empresas, se plantean si contratar o no un despacho de abogados de cabecera, ese que permanentemente tiene que guiarla, aconsejarla y bien encauzarla dentro del marco normativo que rige para ella.

Cabría pensar: ¿necesita mi empresa un abogado corporativo? ¿Tantas necesidades vamos a tener como para necesitar permanentemente la asistencia legal?

Sí. Permanentemente tenemos que cumplir la ley. Permanentemente necesitaremos contar con un perfil técnico que nos oriente sobre cómo conseguirlo, dentro de un entorno normativo cada vez más afilado y en permanente situación de cambio. Necesitamos un abogado en la empresa para que se encargue de que todo se ajusta a la norma mientras nosotros nos centramos en la faceta productiva.

Recopilaremos algunos de los beneficios y ventajas que puede reportar el hecho de contar con un abogado en la empresa. Creemos que obedece a un planteamiento necesario para la buena marcha de toda la empresa.

Constitución de empresa

Al momento de construir una empresa, es tal vez cuando más se necesita un abogado en la empresa. Es un momento en el que tenemos pocas certezas. No tenemos una sensación de seguridad que nos dará la experiencia. Por tanto necesitamos un consejo profesional. Alguien que nos tome de la mano y nos lleve con tranquilidad y confianza en el momento de embarcarnos en una nueva actividad empresarial.

Se va a ocupar de tareas no poco importantes: por ejemplo explicar  las distintas formas jurídicas existentes que podemos adoptar en nuestra sociedad para constituir la organización, de forma que la elegida sea la que mejor se adapte a las exigencias de nuestro negocio y sus circunstancias específicas.

Puede encargarse también de la redacción de los estatutos y de la solicitud de autorizaciones o concesiones administrativas necesarias para el desarrollo de la actividad en cuestión. Ambas cosas estarán lógicamente mejor resueltas que si se hacen tentativas a modo casero, que poca o ninguna garantía tendrán más allá de las que nuestro propio ego nos sugiera.

Un abogado en la empresa, cuando ya marcha

Superada la fase inicial, podemos entender el concurso de un abogado en la empresa por ejemplo en base a los problemas jurídicos que se tengan que afrontar. Cronológicamente, puede tenerse en cuenta antes de que aparezcan o una vez que se han manifestado.

Antes que se presenten, las empresas que tienen un abogado o despacho de cabecera van a tener casi seguro un plan de prevención o compliance.

Sin duda, la versión compliance es la más interesante. Se trata de evitar problemas, qué mejor. Sin embargo, hay veces que los problemas se manifiestan en la empresa en forma de mala praxis, impagos, mala relación con proveedores, un cliente… La empresa es un ente vivo sumido en decenas de relaciones personales y no es raro que aparezca el conflicto.

Cuando aparece la dificultad, podemos acudir a un abogado y confiar en su buen hacer, pero ¿y si ese despacho ya lleva trabajando con nosotros diariamente desde hace años? ¿no estará mejor preparado? ¿no conocerá todos los pormenores y se moverá más rápido de forma inmediata a estallar el problema?

Cuando el adversario es la Administración

Decíamos que la empresa puede tener conflicto con proveedores, clientes… pero en muchas ocasiones los tiene con la que normalmente es el primer acreedor: la Administración.

En este caso, el despacho de abogados, tener un abogado en la empresa, nos va a permitir conocer de antemano qué comportamientos o decisiones pueden conllevar sanciones, o en caso de que lleguen, gestionar de la mejor forma un expediente sancionador.

Impagos. Un problema terriblemente frecuente

Uno de los problemas más habituales a los que hace frente la empresa moderna es el impago. Casi un 90% de las empresas durante la gran recesión económica de primeros de década, dijeron sufrir los impagos. Con la recuperación económica esa tasa baja, pero nunca más allá del 60%.

Esto hace que el concurso de un abogado en la empresa esté frecuentemente relacionado con la posibilidad de tener una asistencia ágil y un protocolo inmediato. De ese modo conseguimos tener un departamento de cobros realmente eficaz. ¿Por qué? Porque no hay dilación. Cuando se produce un impago, la empresa tiene una respuesta ágil, rápida y de acuerdo al mejor proceder. Tiene un abogado que inmediatamente va a redactar y lanzar un apremio de pago amistoso, argumentando los fundamentos de derecho que juegan a favor del cobro inmediato y dando al moroso una expresión clara de que su deudor sabrá tomar y tomará las medidas oportunas.

Relaciones contractuales

Una empresa diariamente firma contratos, propone contratos. Cierra acuerdos, propone y presupuesta. En definitiva, una empresa se relaciona permanentemente con otros actores del mercado. Y esas relaciones se articulan en forma de contrato. Por lo tanto, asumir la redacción de contratos en la empresa es elemental. Vigilar que sean conformes a normativa y que dentro de esos márgenes establecidos, pueden maximizar el interés de la empresa.

De nuevo nos enfrentamos a una realidad técnica (las leyes son una rama técnica también) y el mejor preparado para obtener los mejores resultados es el abogado, no nadie de la empresa. El cuñadismo en la redacción de contratos es fuente de problemas.

Laboral

Y si tenemos en cuenta que el principal activo, la mayor inversión y si no se hace bien la primera fuente de problemas van a ser las relaciones con tus propios trabajadores, el contar con un asistente a nivel derecho laboral es no digo importante, vital a la empresa.

Situaciones como expedientes de regulación, auditorías laborales, calificaciones de despido, inspecciones de trabajo, negociación colectiva, etc. son habituales en la empresa y merecen ser tenidas en cuenta porque pueden ser vitales en la marcha de la organización


Conclusión

Las empresas necesitan permanentemente estar dentro de la ley. Por eso permanentemente van a necesitar un técnico legal: un abogado en la empresa. Sus beneficios serán preventivos (evitando la aparición de problemas) y reactivos cuando el problema se manifiesta, para resolverlo o paliar su impacto en lo posible.

Si usted necesita un abogado en su empresa, puede informarse gratuitamente y sin compromiso con nuestro despacho:

despacho@diazdemagdalena.com