Trabajo y conciliación familiar

La conciliación familiar es una de las asignaturas pendientes de la sociedad empresarial de nuestro país. Aunque se han dado algunos pasos al respecto, todavía existen grandes lagunas y puntos negros que impiden una conciliación real y que afectan de forma directa a la contratación de personas, preferentemente mujeres en procesos de creación de familias. Esta realidad lleva además consigo  una drástica caída de la natalidad sin precedentes en España.  

Recientemente una trabajadora de una gran superficie ha ganado su batalla legal contra la empresa empleadora por no atender a su solicitud de trabajo, que hasta ese momento era de treinta horas de lunes a domingo, y que perseguía tener libre el último día de la semana para no tener que dejar a su hijo sólo, ya que su padre también tiene una jornada laboral que afecta a los siete días de la semana. 

Buscar la conciliación a través del diálogo con la empresa

El primer paso de todos siempre debe ser el diálogo con la empresa. Encontrar una fórmula lo más ventajosa para ambas partes y poder así cumplir con la obligación laboral pero también con las obligaciones y derechos familiares. Las empresas están obligadas a negociar con sus trabajadores, aunque sí es cierto que existe la posibilidad de que estas rechacen la propuesta o planteamiento de sus empleados.

El pasado mes de marzo la Ley se modificó, en concreto el artículo 38.4 del Estatuto de los Trabajadores por el cual los trabajadores tienen el derecho a solicitar una modificación o adaptación en la duración y distribución de la jornada laboral, incluyendo una solicitud para trabajar a distancia con el objeto de adaptar la jornada laboral, pero ¿cómo debe ser esta negociación?  

La ley también se pronuncia al respecto en la última modificación. Cuando una empresa recibe una solicitud de este tipo lo primero que debe hacer es valorarla, en ningún caso puede hacer caso omiso y mirar hacia otro lado. Una vez que la entidad ha recibido la propuesta deberá consultar cuál es el pronunciamiento de su estatuto al respecto, para poder establecer el proceso a seguir. En el caso de que no exista un reflejo claro  ante este tipo de situaciones, la empresa deberá abrir un proceso de negociación con el trabajador que lo ha solicitado. Según marca la ley, este proceso en ningún caso podrá durar más de treinta días. 

¿Cuáles son las opciones de la empresa una vez finalizado el proceso de negociación?

  1. Aceptar la solicitud presentada por el empleado
  2. Rechazar la solicitud presentada por el empleado
  3. Proponer una alternativa a la planteada por el empleado

¿Cómo puede una empresa dar respuesta a la solicitud de conciliación por parte del empleado?

En este capítulo existen diferentes opciones a disposición de la empresa y que podrían ser las siguientes: 

  • Adaptación del tiempo de trabajo desempeñado por el trabajador
  • Distribución horaria de la jornada (cambio de turnos, horarios flexibles…)
  • Cambio de lugar de trabajo a un emplazamiento más cercano a su hogar, centro escolar de los hijos etc.
  • Uso de la opción de trabajo a distancia, como opción exclusiva o compatible con una parte de la jornada presencial.

Sin embargo no en todos los trabajos se pueden tomar todas las medidas, quizás la empresa en la que desempeñamos nuestro trabajo no dispone de la tecnología necesaria para realizar el trabajo a distancia, o simplemente el tipo de tarea que desempeña el empleado no puede realizarse fuera del lugar de trabajo habitual.

La empresa puede establecer un patrón a través de este tipo de medidas, tanto para casos y negociaciones particulares como para convenios colectivos, al fin de establecer un modo de reacción común y previamente establecido igual para todos los trabajadores.

¿Qué ocurre cuando la empresa rechaza la propuesta y no da alternativa para la conciliación? 

Ante las situaciones en las que la empresa rechaza la propuesta del empleado y tampoco ofrece alternativa alguna, la ley establece que el trabajador dispone de un plazo de veinte días tras la comunicación de la decisión por parte de la empresa, para presentar ante un tribunal una demanda.

Recientemente una trabajadora de Alicante llegó a los tribunales con un caso de este tipo ante una gran empresa por la falta de acuerdo entre ambas partes. La trabajadora presentó las pruebas que daban luz a su solicitud, aun cuando existe un diálogo abierto sobre la no necesidad de tener que demostrar nada por ser un derecho. 

En el fallo de la jueza se reconoce el derecho de la trabajadora a disfrutar de una jornada efectiva semanal de ocho de la mañana a dos de la tarde,  distribuida de lunes a sábado con dos días de descanso, uno de ellos siempre en domingo, y condena a la empresa a “estar y pasar por ello”.

Desde el Despacho Díaz de Magdalena aconsejamos tanto al empleado como a la empresa a asesorarse de forma adecuada para abordar el proceso con el máximo de garantías posibles.

Por | 2019-10-31T10:37:20+00:00 octubre 4th, 2019|Artículos, Blog|Comentarios desactivados en Trabajo y conciliación familiar