Responsabilidad Civil contractual y extracontractual

La responsabilidad civil consiste en responder en tu nombre o en el nombre de otra persona por los actos realizados y que han causado daños a otra persona a causa de nuestras acciones o por nuestra negligencia. Esto es un concepto que tenemos muy asumido en el ámbito civil, por ejemplo cuando tenemos un accidente o una colisión con nuestro vehículo.

Sin embargo, a veces el daño se produce en el ámbito contractual. Quiere decir, que a veces, el perjuicio que causamos a otra persona o entidad se manifiesta en no cumplir los términos acordados y firmados en un contrato. Cuando esto sucede hablamos de responsabilidad civil contractual o responsabilidad contractual. Lógicamente la indemnización que percibiremos o que debamos satisfacer (en función del lado de la baraja que nos toque en cada caso) se corresponderá con los daños causados en el contrato.

Cuando el daño causado no está precedido de ninguna relación con esa persona que resulta lesionada en sus intereses se puede hablar de una  responsabilidad extracontractual y la indemnización irá en función de daños y perjuicios.

La responsabilidad civil afecta a todos los ciudadanos.

La responsabilidad civil contractual

La responsabilidad civil contractual viene recogida en el código civil en el articulo 1101 y siguientes. Como te hemos explicado, significa que se ha vulnerado lo acordado en un contrato. Si incumplimos un contrato, tenemos que indemnizar en función de lo que se ha incumplido.

Para poder hablar de una responsabilidad civil contractual, lógicamente tiene que existir un contrato previamente firmado entre las partes. De igual forma, se tiene que haber incumplido algún extremo, término o cláusula convenida en el contrato existente. Salvo que la persona interpelada pueda argumentar que obró de buena fe, no se podrá eximir de tal responsabilidad. También será necesaria una relación causal entre el incumplimiento y el perjuicio sufrido. También puede darse cuando el incumplimiento se haya producido por inacción, negligencia o falta de previsión del deudor. Es necesario que el daño sea cuantificable y que tenga solución. La indemnización se calculará a partir del daño sufrido y del beneficio que se ha cesado de producir (lucro cesante).

Sobre el demandante recae la carga de prueba. Esto quiere decir que si vas a denunciar el incumplimiento de contrato por ejemplo a tu compañía de suministros, a tu compañía de teléfonos, a tu agencia de viajes… tú tendrás que demostrar ese incumplimiento. Es decir, tendrás que demostrar que existe tal relación contractual y que los daños padecidos y cuantificados existen y son responsabilidad de su incumplimiento.

De igual forma, si alguien te demanda por responsabilidad civil contractual y argumenta la existencia de tal contrato y el nexo causal de tu comportamiento y el perjuicio padecido, solo podrás eximir tal responsabilidad si demuestras que el incumplimiento se produjo por razones totalmente ajenas a tu comportamiento.

Por ejemplo, en el caso de los turoperadores, cuando no puede ofrecerse el servicio debido a una inclemencia o catástrofe, no existe responsabilidad civil contractual de la misma forma que cuando hay un retraso en un vuelo porque no son cuestiones iguales. Las inclemencias meteorológicas o las catástrofes son ajenas a la gestión de la empresa y por tanto al contrato, no así en el caso de los retrasos o pérdidas de maletas, por ejemplo, donde sí que hay que indemnizar por incumplir ese contrato en concepto de responsabilidad civil contractual. Es decir, el caso fortuito o de fuerza mayor son situaciones en las que se exime la responsabilidad civil contractual.  El reglamento en este caso entiende que se rompe el nexo causal entre la acción y el resultado porque no ha sido causado por la acción de las personas sino por causas imponderables y totalmente incontrolables.

 

La responsabilidad civil extracontractual

Se da cuando se produce un daño independientemente de existir una relación entre las partes. De igual forma, tiene que existir un daño y tiene que poder ser imputable a una acción u omisión (inacción) de la persona a la que cargamos la culpa. En estos casos, también hay supuestos en los que esta persona estaría eximida: Legítima defensa; fuerza mayor o caso fortuito; consentimiento del perjudicado y otros…

Se podrá indemnizar o bien reparando el daño producido o bien aportando en dinero su cantidad equivalente al daño causado.

Para más información acerca de la responsabilidad civil, tanto como demandante como demandado, póngase en contacto con despacho@diazdemagdalena.com o a través de cualquiera de nuestros canales de contacto.

Por | 2019-04-23T11:18:51+00:00 abril 5th, 2019|Artículos, Blog, Noticias jurídicas|Comentarios desactivados en Responsabilidad Civil contractual y extracontractual