Reputación corporativa y riesgos legales que controlar

La reputación legal de una empresa se puede comparar a la de un individuo. Igual de frágil que un cristal, la reputación legal una vez que se rompe es imposible reconstruirla y que el resultado quede de la misma manera que estaba al inicio. La diferencia cuando hablamos de empresas, es que lo que hay detrás es un negocio, y por tanto una buena reputación legal es imprescindible para alcanzar una buena cuota de mercado y su fidelización. Una ruptura en ella supondrá casi con total seguridad un cierre de la empresa o cuanto menos, una fuerte reducción del nivel de su funcionamiento actual. Muchos empresarios no son conscientes de la importancia de la reputación corporativa porque es un bien intangible, pero su valor es tan alto, que merece y mucho la pena invertir en ella.

En la actualidad cuidar la reputación empresarial, así como la personal se ha vuelto si cabe más importante, pero también más difícil. La exposición las veinticuatro horas del día en las diferentes plataformas de internet y la visibilidad que estas nos ofrecen, hacen a nuestras marcas muy vulnerables. Cuidar los detalles así como los mensajes que se dan a través de lo que se dice, pero también de lo que se calla, la elección del vestuario, del encuadre, de las opiniones que se vierten e incluso la conexión entre el ámbito personal y el profesional. Internet es un canal abierto donde cualquier opinión tiene voz y esto en ocasiones puede ser un problema. 

Cabe entonces preguntarse, ¿qué aspectos de nuestra reputación corporativa debemos cuidar especialmente y controlar así riesgos legales al respecto? Aunque hay algunos de los aspectos que son comunes a todas las empresas, es importante destacar que el sector o la especialización de cada una de ellas abrirá ciertos riesgos específicos. Algunos ejemplos:

  • Empresas alimentarias: crisis relacionadas con productos en mal estado, o que han provocado intoxicaciones alimentarias con independencia de cual sea el grado de la intoxicación.
  • Empresas energéticas: crisis relacionadas con ataques al medio ambiente o contaminación que afecte a personas que trabajan o viven cerca de la propia empresa. 
  • Entidades bancarias: aunque este tipo de crisis puede afectar a cualquier tipo de empresa, si hablamos de entidades bancarias la situación se agrava aún más. Hablamos de desvío de capitales, malversación de fondos, uso fraudulento de los ahorros de los usuarios, cláusulas abusivas…
  • Empresas relacionadas con niños y crisis derivadas de acciones de explotación infantil en ellas.

¿Qué importancia tiene detectar posibles riesgos en la reputación corporativa? La importancia es total, si una empresa no es capaz de anteponerse a una situación de crisis y anticiparse a los posibles riesgos que pueden acecharle, será incapaz de ver la crisis venir cuando llegue y por tanto de evitarla. Saber gestionar este tipo de crisis es esencial.

Compliance y reputación corporativa 

El compliance es otra de las piezas claves en el momento actual para poder velar por una buena reputación corporativa. La persona o equipo que controle esta parcela empresarial, deberá realizar revisiones periódicas de la reputación corporativa. ¿Cuál será su trabajo?

  • Detectar e identificar de forma previa las posibles amenazas a la reputación corporativa de la empresa. No debemos olvidar que no existe un protocolo universal para todas las empresas, por eso es importantísimo que cada entidad desarrolle el suyo. El mal funcionamiento o no hacerlo puede suponer un grave problema legal para la empresa.
  • Los principales elementos por los que una empresa debe velar al objeto de que su reputación corporativa goce de una buena salud son:
    • El respeto a los derechos humanos
    • El respeto a los derechos laborales
    • El respeto al medio ambiente y en consecuencia la realización de acciones que lo protejan.
    • La implantación de políticas anticorrupción que eviten delitos económicos y penales dentro de las empresas.
    • Transparencia en la información y accesibilidad a ella de todos.
    • Compromiso real con el cliente, cumplimiento de la relación con el mismo y acuerdo previamente establecido.
  • Una vez que se han detectado las posibles amenazas a la reputación corporativa, la empresa deberá determinar cuáles son aquellas que más riesgo suponen para la misma. De este modo se podrá establecer un protocolo de actuación para cada una de ellas y prestarle la atención necesaria en función de su relevancia.

Reputación corporativa y nivel de riesgo 

Una mala actuación en una u otra parcela puede determinar un nivel de riesgo diferente para la reputación corporativa; por ello es importante diferenciar entre ataques a la reputación que supongan un riesgo extremo para la misma y que por tanto deba ponerse a toda la empresa sobre el problema, aquellos cuyo riesgo es medio y deben tomarse medidas rápidas para que el problema no se grave en un periodo corto de tiempo, amenazas de riesgo bajo que suponen un esfuerzo de la empresa más enfocado a la sensibilización de sus integrantes e implantación en los diferentes procesos y aquellas que no suponen ningún tipo de riesgo. 

Tipos de medidas entorno a la reputación corporativa 

En ocasiones las empresas se centran de forma exclusiva en medidas orientadas a evitar las crisis en la reputación corporativa pero ¿qué pasa cuando la crisis ya se ha sucedido? Realizar acciones para acabar con ella es imprescindible pero, no podemos olvidar la importancia también de tomar medidas enfocadas a la gestión y a la comunicación interna y externa de la misma. 

Gestionar la reputación corporativa para lograr una buena salud empresarial y alejarla de ataques que comprometan la estabilidad legal de la empresa es difícil, por ello desde el Despacho Díaz de Magdalena aconsejamos un asesoramiento profesional que le ayude a marchar una hoja de ruta y proteja la reputación de su corporación.

Por | 2019-11-04T11:20:29+00:00 octubre 18th, 2019|Artículos, Blog|Comentarios desactivados en Reputación corporativa y riesgos legales que controlar