Discriminación en la empresa por ser mujer

Las mujeres han dado grandes pasos dentro del mundo empresarial, pero por desgracia aún hoy siguen combatiendo una lucha diaria en algunas empresas, para que se las valore por su curriculum o sus conocimientos y no por su condición de género.

La experiencia es uno de los puntos más importantes en la vida laboral de un profesional, llegando a posibilitarle, en muchos casos, el ascenso en la jerarquía de la empresa o un aumento de sueldo. Sin embargo en el caso de las mujeres, cada día nos encontramos con entidades que cruzan esta experiencia con la edad de la persona, en caso de que esta sea mujer. Las empresas descartan o aceptan, en función de si ella se encuentra en un periodo de fertilidad o si deberá conciliar su vida profesional con la personal por la edad de sus hijos. Esta práctica tan habitual ha llevado a que una entidad sea condenada a indemnizar a una madre que no fue promocionada por tener tres hijos.

Esta sentencia, que ha marcado jurisprudencia al respecto, conllevó una alta indemnización propiciada por la gravedad de los hechos y la existencia de contundentes pruebas que lo demostraban. La aportación de una grabación telefónica, en la que se ponía de manifiesto de forma explícita la ilegalidad de lo sucedido, y la existencia de una intencionalidad discriminatoria en el trato hacia la perito que vio mermada su capacidad de ascenso y su trato en el puesto que desempeñaba. Además de lo que se desprende de su condición de ser mujer, en la conversación se hace hincapié en el hecho de tener tres hijos, para realizar este tipo de distinción con ella.

Discriminación en el momento de ascenso

Quizás las pruebas hubieran sido menos contundentes si durante el tiempo en el que ejercía su tarea, no hubiese salido una plaza vacante, que suponía un claro ascenso para ella. No solo no fue dicha mujer la persona seleccionada para ocupar el puesto, sino que quien lo hizo tenía un curriculum inferior y no tenía su capacitación; este detonante causó en la candidata un punto de inflexión con la empresa. Por su parte esta, no solo hizo caso omiso, sino que además la relegó a otros puestos por el hecho de tener una reducción de jornada.

El TSJ País Vasco, sentencia 2437/2018, de 11 de diciembre (Rec. 2204/2018) se pone de parte de la trabajadora y establece la cuantía indemnizadora derivada de esta situación.

Conciliación real en las empresas

Aunque cada vez son más las mujeres que vemos en los puestos directivos, todavía quedan grandes pasos por dar. No es un proceso hacia la igualdad numérica, simplemente para equiparar equipos, sino una igualdad de oportunidades y un avance real para la conciliación. Penalizar la maternidad supone un fuerte golpe para el sistema económico de nuestro país, que ataca de forma directa a su mantenimiento en todos los momentos vitales. Al mismo tiempo, la mujer y la empresa, deben tener a su alcance medidas de apoyo que ayuden a la estabilidad en estos procesos para todas las partes y que esto no suponga una penalización para ninguna de ellas. Si bien es cierto que muchas empresas, encabezadas en su mayoría por mujeres, están dando grandes pasos al respecto, una de cada diez mujeres actualmente considera que su empresa sí le dejaría conciliar.  

Según estudios recientes, el 82% de nuestra población considera que decidir ser madre hoy por hoy, ataca de forma directa a la vida profesional de las mujeres.

Cuenta propia o cuenta ajena

Hablando en cifras el 26% de las mujeres frente a un 10% de los hombres que han sido recogidos en los últimos estudios, han optado en algún momento de su vida laboral por una reducción de jornada o tienen en su mente escoger esta opción cuando llegue el momento.

Si hablamos en términos de excedencias, de las más de 57.000 que se registraron en 2018, el 89,4 % fueron dirigidas a mujeres y el 10,6 % a hombres, según datos de la Secretaría de Estado de Seguridad Social. Los números hablan por sí solos, pero ¿qué pasa cuando estamos ante mujeres emprendedoras o empresarias?

También entre las propias mujeres existe una brecha de apoyos y oportunidades, estos son más que evidentes si comparamos ambas fórmulas de trabajo, un fuerte varapalo para la generación de empleo.

Una igualdad salarial que no llega

Este camino que empezó hace más de sesenta años, sigue hoy sin ser recorrido. Las cifras hablan por sí solas, la realidad es que la brecha salarial entre hombre y mujeres sigue sin igualarse desde que en 1951, la OIT (Organización Internacional del Trabajo) aprobó el Convenio de Igualdad de Remuneración.

Aunque han sido muchas las leyes que han seguido al texto mencionado se cuentan con cuentagotas las sentencias que llegan al respecto debido a su falta de aplicación en el entramado empresarial.

Recientemente el TSJA en Málaga ha dado la razón a una mujer, que deberá ser indemnizada con 35.000€, por el tiempo que estuvo desempeñando un trabajo en la misma categoría que cuatro de sus compañeros, y por el que percibió una menor remuneración.

Nuestra Constitución establece que la mujer no puede sufrir discriminación salarial por razón de sexo, conforme a su artículo 14 y 28 del Estatuto de los Trabajadores.

El despacho Díaz de Magdalena está conformado por muchas mujeres y sabemos de primera mano lo importante que es hacerse un hueco dentro del mundo laboral y empresarial. Si consideras que estás en una posición de vulnerabilidad, por el simple hecho de ser mujer o ser madre, no dudes en ponerte en contacto con nosotras, sabremos ponernos en tu piel.

Por | 2019-03-08T11:00:39+00:00 marzo 8th, 2019|Artículos, Blog|Comentarios desactivados en Discriminación en la empresa por ser mujer